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miércoles, 23 de mayo de 2018

Conocimiento inútil (I)

Llevo tiempo dándole vueltas al cambio que se ha producido de forma abrupta, en la importancia del conocimiento y el tipo de conocimiento que acumulamos.

Y no dejo de asombrarme de la cantidad de espacio que ocupa en mí el conocimiento inútil.

No es, todavía, algo de qué preocuparme, pero es evidente que llevo tiempo a contracorriente del conocimiento que se demanda actualmente.

Poco a poco el escaso conocimiento que he conseguido obtener con esfuerzo, se va haciendo cada vez más innecesario a mi alrededor, y me va convirtiendo en una especie de museo que habla, en una curiosidad, una especie de monstruo de los circos Barnum.

Me detengo embelesado ante flores de nombres impronunciables, e intento identificarlas y diferenciarlas gracias a manchas de colores o detalles de las hojas que carecen del más mínimo sentido común.

Levanto los ojos y diferencio el vuelo de un córvido, del de un pícido ¡a simple vista! mientras además, mi interlocutor intenta comprender qué significa "pícido".

Puedo seguir rastros con bastante fiabilidad, y distingo por el color del bosque los árboles que lo forman.

Me he convertido en una especie de sioux fuera de la reserva, y comienzan a observarme con una mezcla de recelo, desconfianza y lástima.

Acumulo información y conocimientos que ya no parecen tener sentido para casi nadie, y retengo detalles por los que ya nadie se preocupa.

Y aún así creo que debo seguir aprendiendo, asombrándome y descubriendo nuevos detalles, formas de vuelo, mariposas, atardeceres que se pierden "como lágrimas en la lluvia" ....

Dacthylorhiza sambucina var. rubra

Ophrys scolopax

Himantoglosum robertianun forma normal

Himantoglosum robertianum forma hipocromática
Anthocharis cardamines

Somiedo. Bosque primaveral donde se pueden observar los diferentes momentos de foliación de las especies que lo forman, desde la ausencia de hoja de los hayedos altos, a las diferentes coloraciones de las yemas y hojas recién nacidas que permiten diferenciar entre hayas, robles, fresnos....


    

martes, 16 de diciembre de 2014

Tiempo de bellotas

Una breve entrada para un breve paseo.

La llegada del invierno no es la época más dura para la mayoría de la fauna de las montañas atlánticas. Es un par de meses después cuando ya se agota la despensa y aún no han salido los brotes nuevos.

Pero ahora, en diciembre, aún hay alimento en abundancia, ahora todavía es fácil encontrar castañas o bellotas, tanto de robles como de quejigos o encinas.




En Somiedo, los robledales no son lo más abundante. Asociados a laderas orientadas a la solana han sido diezmados durante siglos para crear pastos soleados y situar en ellas buena parte de las brañas. A hacha y fuego.
Aún así ocupan laderas estratégicas de Saliencia, del valle del Pigüeña en Robledo o en La Rebol.lada, por encima de Caunedo, etc.

Y en los valles profundos del Pigüeña y del Somiedo, hay una gran abundancia de encinas. En laderas escarpadas y casi inaccesibles, pero en abundancia. Y ahora es tiempo de bellotas, y jabalíes, ciervos y osos (entre otros) aprovechan la cosecha.






Se ven la hozaduras, se oyen sus pasos y gruñidos, se ven las copas mecerse sin viento...


viernes, 9 de mayo de 2014

Belleza efímera

Las cosas más hermosas en la naturaleza (y a menudo en la vida) son efímeras.
En parte su belleza reside en eso. Si durasen mucho tiempo nos parecerían normales y dejarían de parecernos tan especiales.

Durante apenas dos semanas los hayedos lucen unos colores asombrosos, más hermosos a menudo que los del otoño. Un verde radiante, nuevo, rabioso.

Y durante un poco de tiempo de esas dos semanas, generalmente en la primera de mayo, con variaciones debidas a la climatología o locales como la orientación o el suelo, se combinan dos espectáculos simultáneos: la salida de la hoja nueva en el hayedo y la floración del jacinto estrellado (Scilla lilio-hyacinthus) una planta nemoral típica cuya floración suele ser previa a la salida de la hoja, precisamente para aprovechar una mayor insolación. Es también indicadora de suelos relativamente profundos, y aunque en general se la considera acidófila, lo cierto es que se encuentra también sobre suelos calizos. Tóxica.

Cuando nace muy a principio de primavera, sus hojas verdes brillantes, largas, contrastan vivamente con el suelo aún cubierto de las hojas viejas del otoño. Pero si coinciden con la hoja del haya, el espectáculo mejora notablemente. 

Se puede juzgar. Bosque del Gumial en Ayer. 4 de mayo 2014.


Senda en el bosque del Gumial

Scilla lilio-hychintus tapizando el suelo del hayedo

Scilla lilio-hychintus

viernes, 4 de abril de 2014

Nemorales II

He de confesar mi absoluta intriga y desconcierto por el éxito de la entrada titulada "Nemorales". Es una de las primeras entradas que publiqué, y tal vez por eso es la que lleva más visitas de todas y la que continúa erre que erre aumentando visitas a diario. Tal vez sea el nombre, muy sonoro, o el mero hecho de tener muchas visitas, que llama a otras visitas en una rueda continua. 

Pero visto lo visto me he decidido por hacer una nueva entrada de Nemorales (esta vez añadiendo un 2). 

No voy a entretenerme en volver sobre las diversas adaptaciones. Las nemorales tienen una floración temprana, a menudo plenamente invernal, buscando atraer a los pocos insectos latentes cuando aumentan las horas de luz, estos días de invierno cálidos, a veces de viento sur.
El bosque a finales de marzo, sin hojas, con colores ocres...aún no es primavera en la montaña

La floración de las diferentes especies es prácticamente secuencial, aparecen primero los Narcissus asturiensis, a veces simultáneamente las prímulas (aunque Prímula vulgaris, florece antes que P. veris), florecen los Narcisos de mayor tamaño, y mientras tanto entre la hojarasca del suelo, en la base de los troncos, en los bordes de los caminos, comienzan a florecer flores diminutas o no tanto, 

Aparecen las hepáticas (Hepatica nobilis) los venenosos eléboros (Helleborus viridis y H. foetidus), las pequeñas violetas (Viola sp.), la acederilla (Oxalis acetosella) con sabor a limón, etc.


Oxalis acetosella

Eléboro


Hepática con un color morado, aunque buena parte de los ejemplares tienen la flor blanca

Viola sp.
Ahora, al comenzar abril, estas flores dejarán paso a multitud de especies más propias de ambientes luminosos pues las horas de luz aumentan y las hojas de los árboles bloquearán la luz al suelo.

viernes, 17 de enero de 2014

Un eucaliptal NO ES UN BOSQUE

No es un bosque. Es un cultivo. 
Es más, es un monocultivo, es decir, en un espacio concreto de Asturies, de su franja costera y partes concretas del interior (de momento), el único cultivo existente es el eucaliptal y en mucho menor medida algo de forraje y estos años maíz.

Esta parte es muy, muy importante.

Hacía años que no había tanto maíz. Estos años de crisis, en cambio, por cuestiones económicas que cualquier día pueden volver a cambiar se ha plantado un montón de hectáreas de maíz.

¿Qué ocurrirá si otras condiciones económicas hacen variar las demandas madereras y el eucaliptal deja de ser rentable? Un maizal se reconvierte. Un eucaliptal no.

Estamos consumiendo nuestro patrimonio común en aras de un sector privado. Dejamos que un monocultivo agresivo e invasor domine el paisaje y la biodiversidad, y encima nos acabarán convenciendo de que es un bosque.

Y por más que desde las empresas madereras y desde la prensa intenten (y poco a poco consigan) confundirnos y que acabemos mezclando términos, un eucaliptal NO es un bosque, es un cultivo. No tiene estructura de bosque, aprovechamiento de bosque, diversidad de bosque.... es un cultivo maderero que en ausencia de depredadores naturales y favorecido por el hombre invade el suelo y el paisaje de Asturies.

Puede que los turistas vean árboles y verde en invierno y sea suficiente, pero no es bosque. 
Apenas tiene diversidad (biodiversidad), realmente en los lugares donde se utilizan herbicidas y plaguicidas para eliminar el gorgojo que parasita al eucalipto, no tiene ninguna, es decir no aparecen otras plantas que puedan colaborar en formar una mínima cadena trófica. 

Hay páginas web o blogs patrocinados por ENCE y compañía, que anuncian la "biodiversidad  del bosque de eucaliptos". En realidad cuatro fotos pobremente obtenidas de un par de corzos pastando en algún linde, una marta asustada y pollos de cárabo caídos de algún árbol (sí es cierto que algunas rapaces utilizan eucaliptos para criar, pero también utilizan campanarios y no es un bosque)  

Las estrategias de las empresas papeleras, ni siquiera coinciden con las de las empresas madereras de la región: no producimos valor añadido con el eucalipto, solo madera de baja calidad que a mayor superficie de producción, tendrán menor precio. 

Nada que ver con plantar castaños, cerezos o robles: serán plantaciones pero su valor añadido es máximo y además sería necesario algo de lo que carecemos en la actualidad: visión de futuro.

7.000 hectáreas más acercará al total de superficie con eucaliptal en Asturies a más de 70.000, es decir muy por encima de lo previsto en el Plan Forestal para 2060 y cerca del 25% de la superficie forestal de toda Asturies. 

Más o menos que uno de cada cuatro árboles de Asturies será un eucalipto.
Pero no se traducirá en mayor riqueza forestal, en mayor presencia de especies, ni en mayor valor añadido, ni por supuesto en una planificación de futuro para Asturies.

En resumen NO son bosques. Eucaliptos NON.

Por si a alguien se le olvida: esto de abajo SI son bosques


Monte del Troncu (Somiéu)

Muniel.los

Muniel.los y rebecos


PD Esta es la noticia cuyo titular provoca mi indignación y demuestra la manipulación interesada:

Los bosques de eucaliptos podrán ampliarse hasta una superficie similar a 7.000 estadios

El árbol, de crecimiento rápido, ocupa ya en la región una mancha de 60.000 hectáreas, el doble de la extensión del parque natural de Somiedo

15.01.2014 | 13:16
El veto del Principado al cultivo del eucalipto se ha levantado y Asturias podrá contar con 7.000 hectáreas más de esta especie forestal de crecimiento rápido cuyo uso principal es la industria papelera, pero que suscita un férreo rechazo entre los grupos conservacionistas por su impacto sobre el paisaje tradicional asturiano. El "techo" máximo de crecimiento de la mancha de eucaliptos equivale a una superficie de 7.000 campos de fútbol o, lo que es lo mismo, el doble de extensión de todo el concejo de Soto del Barco.

En 2009, cuando la consejería de Medio Rural estaba en manos de la coalición IU-Los Verdes, se aplicó una moratoria a la plantación de nuevos eucaliptales en Asturias. Ahora se ha levantado y, según las previsiones del Plan Forestal regional, se puede aumentar un 17% la superficie de eucaliptos hasta 2060.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Frío al sol

Los anticiclones invernales es lo que tienen: un cielo limpio, de un azul imposible, un sol bajo en un permanente quiero y no puedo, y unas heladas intensas, atenazadoras y duraderas, que pueden dejar durante días bajo un manto de escarcha aquellas zonas donde el sol de invierno no puede entrar.

Durante la primera quincena de Diciembre ha sucedido eso. Y en aquellos lugares donde el sol no entra, el hielo permanece días enteros y la temperatura no sube.

Entre Moal y la entrada de Muniellos la temperatura a las doce del mediodía era de -2º C.... y no mejoró. Donde daba el sol la temperatura rondaba los 6ºC.

Eso ofrecía una situación muy curiosa. Luz deslumbrante y bullicio de pajarillos, colores cálidos y cielo azul. Y apenas unos metros por debajo el invierno. Un invierno intenso y riguroso. Inmóvil.


Colores grises, azules y blancos junto a un antiguo molino a la salida de Moal

Las praderas heladas y los picos nevados al sol. Los robledales dorándose.

El hielo hace pálido el color de las hojas.

Contraste de color y calor

Línea de frío


Feliz invierno a todos

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Los últimos del otoño

Son los últimos restos del otoño. Aquellos que ha aguantado los vientos, la lluvia, la nieve....
Quedan algunas hojas en las vaguadas recogidas, en los sauces, en cuatro hayas, y en muchos de los castaños, y los robles. De hecho en los carbayos y en los rebollos, en los castaños también, la caída de la hoja es más tardía y todavía hay muchos árboles de estas especies, bastante frondosos.

Al menos eso es lo que se podía observar en los bosquetes cercanos a la pequeña Vega de Orandi, justo por encima de Covadonga.

Aunque la especie dominante en el Parque Nacional es el haya, en las laderas que rodean Covadonga, al menos en aquellas que no han quemado sucesivamente, domina un tipo de bosque que durante años llamamos bosque frescos y ahora son arcedas o tilares, dependiendo del suelo y la altitud.
Aquí la variedad cromática de la primavera y el otoño deja paso a variedad de situaciones dependiendo de la cantidad de hoja que queda en los árboles.


Variedad cromática y variedad de cantidad de hojas: abedules, acebos, hayas, robles, sauces.....

Acebo cargada de frutos en un rincón del final de Orandi

Las hayas de la parte alta del bosque y no expuestas, tenían aún alguna hoja 


Las castañales sí conservan sus hojas. Prácticamente todas. De los frutos no se podía decir lo mismo.  Los jabalíes no habían dejado ni una castaña.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Salteado de setas con ignorancia .

Me gustan las setas.
No sólo me gusta comerlas. Me gustan en general. Me parecen tan diferentes, tan difíciles y tan habitualmente desconocidas, que me atraen. 
Pero nada más. Desconozco por completo la mayor parte de las setas, sean comestibles o no. Me crié además en una familia tradicional asturiana, en el sentido culturalmente profundo, es decir de las tradiciones no necesariamente formales, si no aquellas que educan. De forma que crecí destruyendo por sistema las setas que eran "pan de culiebra" o "pan del diañu".

Y eso que la rama cántabra de mi árbol genealógico tiene una bien merecida fama de buscadores y catadores de las mejores setas de Cantabria (uno de mis tíos se fue a la tumba sin desvelar ni a sus hijos los mejores setales de la Sierra de Híjar)

También otro de mis tíos se ha convertido en un experto micólogo y son su gran afición y organizaba y participa de Jornadas y mesas redondas, catas, y recogida de setas en el entorno de Gordón, en León.  

Yo me he quedado en aficionadillo. Recojo tres o cuatro especies de muy fácil identificación, y disfruto como un enano comiéndolas, recogiéndolas, fotografiándolas....

Pero he de reconocer que la educación infantil, las tradiciones insertadas en el ADN memorístico, son difíciles de cambiar y aún me recorre un cosquilleo por la espalda cuando como setas silvestres, y no es de gusto, es mi parte irracional que aún susurra ¿miedo?. Algo así como los japoneses que comen "pez fugu", supongo. 

Este otoño he visto setas en varios lugares así que pongo las fotos de las que más me gustaron o más raras me resultaron.

Me ha costado identificarlas. Mucho. Algunas no estarán correctamente identificadas así que agradeceré las correcciones. Tres de ellas no están realmente identificadas, solo esbozadas.

Espero que os gusten.


Cortinarius sp. Sobre tronco de haya. Hay cientos de especies de Cortinarius. No me atrevo a dar un nombre consistente.
** Una rectificación: No se trata de un Cortinarius, de hecho ni se acerca. Según me indican desde el blog andanvolando.blogspot.com, se trataría de la especie  Hypholoma fasciculare o  " Hifoloma de láminas verdes".
Lo extraño es que haya acertado con las demás y agradezco la aclaración.

Scleroderma citrinum. Sobre tronco de haya en descomposición. Es una fase muy temprana del crecimiento. Aún no han madurado.

Oudemansiella mucida. Seta mucilaginosa que crece sobre madera de frondosas en descomposición, aunque el árbol esté vivo. Principalmente sobre hayas. 

Helvella solitaria. Tóxica. Deformada en este caso por la presión de la hojarasca. No tiene el aspecto "académico" pero mantiene el aspecto de silla de montar de la parte superior.

De esta no tengo ni idea. Me atrevería a insinuar que puede ser del género Psathyrella. Pero no lo sé con seguridad. Sobre madera de haya. Entre 3 y 6 cm de alto.


Y tampoco identifico a esta. Podría ser del género Meripilus..... o no. 

Mycena sp. Unos 3 cm de altura. Sobre madera muerta de conífera.

Sparassis crispa. Crece al pie de coníferas. Llega a ser bastante grande y tener aspecto de coliflor. Es comestible.

Aleuria aurantia. Sobre tierra removida. Color naranja brillante. Carne frágil. Comestible incluso en crudo.

Calocera viscosa. Pequeña, hasta 8 cm de alto. Tóxica. Sobre restos de coníferas.

Cystoderma jasonis. Hasta 6 cm de alto. Color pardo o ante. En bosques mixtos. 

Amanita citrina. Color amarillo limón más o menos pálido. Esta es en un pinar, pero la he visto en castañales.

Probablemente Ramaria flavescens, pero no podría asegurarlo por completo. Bastante grande, hasta 20 cm de ancho y 15 de alto. En bosque mixto.


** Ver rectificación de nombre en la primera especie

miércoles, 30 de octubre de 2013

Mongallu en otoño


La cascada, el tabayón, de Mongallu, la he visto varias veces, todas ellas desde el camino que sube a la Ablanosa, y evidentemente de lejos.

El otro día me acerqué más, lo suficiente para mojarme en ella y comprobar el éxito de esta ruta: hasta un cumpleaños se celebraba entre cánticos en los praos que la rodean.

Una ruta sencilla, muy acondicionada y con unas cuantas sorpresas - incongruencias como la mesa y bancos de madera tipo "área recreativa" en medio del monte Saperu, o el cartel explicativo del entorno de la cascada, justo bajo ella, y por el lado contrario al camino, lo que obliga a salirte del mismo para poder leerlo ¿?.
Nada exagerado para una ruta que es el ejemplo típico de concentración de las actividades de naturaleza: rutas accesibles a todo tipo de público que concentren la actividad y que por su efecto de "sumidero" protegen al resto del territorio que resulta menos transitado.

Aparte de estas cuestiones la ruta es fácil, y si se hace circular es una de las rutas más boscosas de Asturies.
El monte Saperu parece bastante joven en el tramo recorrido, con los árboles de edades parecidas en general. Limpio, como todos los hayedos y con manchas de robledal y otros árboles; en otoño es un gozo recorrerlo.

Además el tabayón cae desde el borde de un valle glaciar, una U formada en la cuarcita que da el resalte por el que se desploma. 




Valle glaciar colgado desde donde se forma la casacada




Otra imagen en la que se observa claramente la "U"

Y el bosque en otoño, permite además de la contemplación y disfrutar de la belleza que destila por cualquier rincón, aprovechar para diferenciar los árboles por sus colores diferenciados y por los distintos momentos en que sus hojas cambian de color y el tono que adquieren, naranja las hayas, amarillo pálido los fresnos, aún verde sucio los robles, casi rojo los serbales (por la hoja que apenas queda y por los frutos muy abundantes este otoño), verde oscuro los acebos....

Arroyo sin puente. Con más agua podría ser un poco dificultoso el paso.  Aunque hay camino entre los brezos antes de cruzarlo.

Otoñada

Y unas pocas imágenes de la cascada de cerca.




Buenas rutas a todos.


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