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miércoles, 23 de mayo de 2018

Conocimiento inútil (I)

Llevo tiempo dándole vueltas al cambio que se ha producido de forma abrupta, en la importancia del conocimiento y el tipo de conocimiento que acumulamos.

Y no dejo de asombrarme de la cantidad de espacio que ocupa en mí el conocimiento inútil.

No es, todavía, algo de qué preocuparme, pero es evidente que llevo tiempo a contracorriente del conocimiento que se demanda actualmente.

Poco a poco el escaso conocimiento que he conseguido obtener con esfuerzo, se va haciendo cada vez más innecesario a mi alrededor, y me va convirtiendo en una especie de museo que habla, en una curiosidad, una especie de monstruo de los circos Barnum.

Me detengo embelesado ante flores de nombres impronunciables, e intento identificarlas y diferenciarlas gracias a manchas de colores o detalles de las hojas que carecen del más mínimo sentido común.

Levanto los ojos y diferencio el vuelo de un córvido, del de un pícido ¡a simple vista! mientras además, mi interlocutor intenta comprender qué significa "pícido".

Puedo seguir rastros con bastante fiabilidad, y distingo por el color del bosque los árboles que lo forman.

Me he convertido en una especie de sioux fuera de la reserva, y comienzan a observarme con una mezcla de recelo, desconfianza y lástima.

Acumulo información y conocimientos que ya no parecen tener sentido para casi nadie, y retengo detalles por los que ya nadie se preocupa.

Y aún así creo que debo seguir aprendiendo, asombrándome y descubriendo nuevos detalles, formas de vuelo, mariposas, atardeceres que se pierden "como lágrimas en la lluvia" ....

Dacthylorhiza sambucina var. rubra

Ophrys scolopax

Himantoglosum robertianun forma normal

Himantoglosum robertianum forma hipocromática
Anthocharis cardamines

Somiedo. Bosque primaveral donde se pueden observar los diferentes momentos de foliación de las especies que lo forman, desde la ausencia de hoja de los hayedos altos, a las diferentes coloraciones de las yemas y hojas recién nacidas que permiten diferenciar entre hayas, robles, fresnos....


    

miércoles, 18 de abril de 2018

Allá abajo (Orquídeas lejos de casa)

Aprovechando una escapada familiar a Córdoba, tuve la oportunidad de descubrir superficialmente alguna de las sorpresas que te depara atravesar la Cordillera y llegar a  Andalucía en primavera.

Otro pequeño mundo muy cerca y a la vez, tan lejos de casa.

Visita veloz a un pueblecito blanco llamado Zuheros, encaramado a las estribaciones del Parque Natural de las Sierras Subéticas, y al borde de la carretera dos preciosas poblaciones de orquídeas peninsulares, pero que no conozco en Asturies.

Una pincelada de lo que ha de ser una riqueza botánica excepcional, donde mirando a mi alrededor apenas reconocía un par de especies de plantas y todo me parecía nuevo.

Así que pongo unas fotos de esas especies que no se han encontrado en Asturies, aunque cambio climático mediante, seguro que tarde o temprano aparecerán.

Aún a riesgo de equivocarme con todo el equipo, las dos orquídeas sospecho que son Orchis collina y Ophrys tenthredinifera

Zuheros. Mirando a la campiña cordobesa y acostado en la Sierra.

Orchis collina

Orchis collina

Ophrys tenthredinifera

Ophrys tenthredinifera

viernes, 5 de mayo de 2017

A las orquídeas no les gusta la nieve

Al menos no les gusta la nieve de Mayo.

Este principio de semana amaneció nevado apenas a 1200 metros. 

Hayedos nevados con la hoja nueva 

Y a esa altitud a primeros de Mayo, ya ha empezado la floración de muchas especies, entre ellas algunas orquídeas.

Dacthylorhiza sambucina bajo la nieve

Quemadas por el frío

También ya está en marcha la salida de la hoja de las hayas, y estas tampoco disfrutan de estas heladas tardías y estas nieves de última hora.

Poca nieve en invierno, poco agua en abril y heladas y nieve en mayo. 

De nuevo se pone a prueba la resistencia de muchas especies.

Algunos piensan que el cambio climático no existe. Tampoco una helada tardía es síntoma de nada. Pero el cambio lento e inexorable comienza por los brotes.

Pocos renuevos crecerán este año en los hayedos de Somiedo. Primero la seca y hora la helada. Todos los brotes que ví estaban marchitos.

Aspecto de las hojas nuevas de las hayas tras las heladas.

No desaparecerán los árboles grandes. No será de pronto. Pero poco a poco no habrá renovación y cohortes enteras no tendrán descendencia. Y tal vez en pocas generaciones los cambios serán patentes.

Sambucina variedad amarilla

El próximo año dejarán descendencia las orquídeas tardías, aquellas que no florecieron a finales de abril. 


Orquídeas en la nieve

viernes, 19 de junio de 2015

"No plantas" Orobanche heredae

Ya sé que título de la entrada es un poco enrevesado, pero estos últimos días estuve mirando algunas especies de plantas que precisamente no se encuadran en lo que habitualmente conocemos como "plantas".

Si voy a buscar una definición "estándar", la más habitual incluye que son organismos autótrofos, y que para obtener materia y energía recurren a la fotosíntesis.
Evidentemente para realizar la fotosíntesis el pigmento habitual es la clorofila. Verde. Y así tenemos plantas verdes.

Ahora bien, estas plantas no son verdes. Amarillas, marrones, anaranjadas o granates, pero no verdes.

Así que aunque puede ser que tuviesen otros pigmentos, lo más lógico es que no sean autótrofas. Y no lo son. Son parásitas.

Los ejemplares fotografiados pertenecen al género Orobanche. 

La de color amarillo es Orobanche heredae, parásita prácticamente en exclusiva de la hiedra (Hedera helix) aunque también aparecen sobre otras especies de los bosques cantábricos como algunas especies del género Rosa y parece que también podría sobre Rubus. También es la que tiene una floración más larga en el tiempo, pues llega hasta noviembre.

Grupo de Orobanche heredae

Detalle de Orobanche heredae

Lo curioso es que por más que busqué, las otras dos fotografías parecen pertenecer también a Orobanche heredae. 

Dos variedades aparentemente muy diferentes en aspecto y coloración, aunque no en hábitat. Dos variedades pero como en muchas especies con clorofila, una misma especie.

Orobanche heredae. Una variedad más rojiza o púrpura

Orobanche heredae. Detalle.



miércoles, 20 de mayo de 2015

Serapias

Dos especies de orquídeas del mismo género: Serapias

Una de ellas, la Serapias parviflora con la curiosidad añadida de tener varios ejemplares con ausencia total de pigmentación, lo que les da un aspecto verde por completo.

La otra de un gran tamaño, Serapias cordígera, llama mucho la atención por su coloración agranatada y el aspecto aterciopelado del labelo.

Fotografiadas en la costa central de Asturies, S. parviflora en ambiente dunar y S. cordigera en una pradera en la rasa costera. 

Serapias parviflora de coloración pálida pero con color

Serapias parviflora hipocromática

Serapias parviflora hipocromática en dunas

Serapias cordígera 

Detalle de Serapias cordigera

lunes, 4 de mayo de 2015

Disfrute desinteresado


Kant define lo bello como la representación que produce un placer inmediato y libre de cualquier consideración teórica o moral: “lo bello es lo que complace universalmente sin concepto; bello es objeto de un placer desinteresado”.

Cada primavera asumo la definición de Kant como una máxima y aprovecho para buscar ese placer desinteresado en alguna de las posibilidades que ofrece el paisaje de Asturies.
Cuando puedo son los pájaros, a veces, pocas, las horas de observación de fauna, y otras las flores.

Tengo preferencias y no las escondo; disfruto enormemente de algunos grupos de flores: narcisos y orquídeas silvestres especialmente. 
No todas las especies son fáciles de encontrar, algunas te sorprenden cuando menos las esperas, otras no parecen donde las habías encontrado, son grandes y fotogénicas.... tienen para mi, un encanto especial.

Este primer fin de semana de mayo ya han despertado muchas, los próximos serán seguramente de los más productivos.

Y esta es una pequeña muestra de algunas de las más que yo considero más hermosas, aunque como para casi todo, la definición de Kant es válida para mí y casi seguro cualquier otro tendrá otras elecciones.


Dactylorhiza sambucina

Variedades comunes de Dactylorhiza sambucina.
A pesar de haberla localizado en otras ocasiones y de encontrar las dos variedades típicas juntas como en la foto, no encontré la variedad zimmermanii, de flores de color asalmonado, intermedio entre las otras.

Variedad rosácea de Orchis mascula, creciendo sobre un césped seco orientado al sur.

Orchis mascula. En este caso la inflorescencia era mucho mayor que la anterior, de más de 40 cm de altura, color púrpura y aspecto robusto. Es posible que crecer en el interior de un bosquete de hayas indujese las diferencias, con la anterior, que crecía en un suelo casi esquelético, mucho más seco y expuesto. 

Ophrys passionis localizada en una subpoblación distinta de las que había fotografiado en años anteriores, aunque en suelo semejante, cacáreo y bastante poco profundo, aunque alterado por obras en los últimos años.

viernes, 10 de abril de 2015

Siete flores y una seta de primavera


Por muchas y variadas razones, llevo demasiado tiempo sin poder disfrutar de un verdadero día de naturaleza y fotografía. 
Así que el otro día dando un paeo por una "ruta" familiar por el concejo de Llanes llevé la cámara y fotografié un poco "a lo loco" todo lo que va saliendo en los principios de abril: flores abundantes en número pero no en especies, árboles aún desnudos, paisajes bastante muertos (para el paisaje en Asturias interior creo que finales de marzo y principio de abril el la época más muerta; aún no ha llegado la explosión de la primavera y ya se ha ido la luz del invierno, casi toda la nieve....) y algún paxarín despistado.

Casi todo con resultados bastante mediocres.

A pesar de ello, las imágenes de las flores de principio de primavera, no por repetidas son menos hermosas, así que me atrevo a mostrar algunas de las que por una u otra razón, llamaron más mi atención.



Stellaria holostea. 

(Oxalis acetosella) Acederilla, de hojas ácidas, cítricas.

Flor del arándano (Vaccinum myrtillus). Pequeña, muy poco vistosa, casi hay que buscarla para poder verla.

(Lathraea clandestina) Una planta de tallos casi subterráneos y sin clorofila.

Flores masculinas de tejo (Taxus baccata). Se ve la abundancia de polen sobre las hojas.

Primera orquídea. Probablemente Orchis morio. Pero aún estaba saliendo y no estoy seguro.

Tusílago (Tussilago farfara) muy medicinal contra la tos

Y la seta del género Morchella. A la orilla de un arroyo.
A partir de ahora la variedad y cantidad irán poco a poco aumentando.

jueves, 5 de junio de 2014

Dos orquídeas y dos amapolas

Un paseo un día nublado y lluvioso de final de primavera, por el camino de la L.lamera en Somiedo, da para pocos paisajes, algún rastro interesante, varios insectos y un ramillete de flores.

De las flores me quedo con dos orquídeas y dos amapolas.

De orquídeas yo esperaba mucho más, y apenas había variedad, aunque de la flor del hombre ahorcado (Aceras anthropophorum) había cientos, en los bordes del camino, de la carretera, en los prados....
Aceras anthropophorum

También encontré un par de ejemplares de Orchys ustulata. Apenas dos inflorescencias en un talud, y además con algunas flores ya secas.


Orchys ustulata

De las amapolas una roja y otra amarilla.

La roja probablemente es la Papaver dubium, más pequeña que la amapola común, con un aspecto frágil y delicado, cuatro pétalos y aspecto de ir a desmoronarse de un momento a otro, y aún así me parece muy hermosa.


La amapola amarilla (Meconpsis cambrica) es un flor típicamente veraniega: florece desde finales de mayo a finales de agosto al menos. Es bastante grande y vistosa, pero sobre todo es característica e indicadora de ambientes nemorales, especialmente hayedos.

Meconpsis cambrica

Y de propina una par de flores hermosas, la flor del rosal silvestre más común (Rosa canina), y la aguileña Aquilegia pyrenaica.

Aquilegia pyrenaica

Rosa canina

viernes, 9 de mayo de 2014

Belleza efímera

Las cosas más hermosas en la naturaleza (y a menudo en la vida) son efímeras.
En parte su belleza reside en eso. Si durasen mucho tiempo nos parecerían normales y dejarían de parecernos tan especiales.

Durante apenas dos semanas los hayedos lucen unos colores asombrosos, más hermosos a menudo que los del otoño. Un verde radiante, nuevo, rabioso.

Y durante un poco de tiempo de esas dos semanas, generalmente en la primera de mayo, con variaciones debidas a la climatología o locales como la orientación o el suelo, se combinan dos espectáculos simultáneos: la salida de la hoja nueva en el hayedo y la floración del jacinto estrellado (Scilla lilio-hyacinthus) una planta nemoral típica cuya floración suele ser previa a la salida de la hoja, precisamente para aprovechar una mayor insolación. Es también indicadora de suelos relativamente profundos, y aunque en general se la considera acidófila, lo cierto es que se encuentra también sobre suelos calizos. Tóxica.

Cuando nace muy a principio de primavera, sus hojas verdes brillantes, largas, contrastan vivamente con el suelo aún cubierto de las hojas viejas del otoño. Pero si coinciden con la hoja del haya, el espectáculo mejora notablemente. 

Se puede juzgar. Bosque del Gumial en Ayer. 4 de mayo 2014.


Senda en el bosque del Gumial

Scilla lilio-hychintus tapizando el suelo del hayedo

Scilla lilio-hychintus

miércoles, 23 de abril de 2014

Somormujo

Podiceps cristatus. Perteneciente al grupo de los zampullines y somormujos.

Es bastante grande y llamativo.

Teniendo las patas tan atrás en el cuerpo como las tiene, el movimiento en el agua de los somormujos es  fluido, rápido, eficaz y potente. Es como un fuera borda. Se desliza y bucea con una elegancia única.

Y además es una preciosidad de pájaro. 
En invierno es más apagado, pero en la época nupcial... bueno, a la vista está.

En las fotos aparecen dos miembros de una pareja de somormujos lavancos en época de cría, de incubación.
Las fochas de alrededor son muy territoriales y les daban mala vida, pero sólo con amenazas. Aún así uno de los dos, creo que el macho (o no), patrullaba cerca del nido haciéndose visible, probablemente atrayendo las miradas y también apartando a otras aves.




El otro (la hembra supongo, o no) incubaba atento. Y apenas se podía distinguir con los colores del dorso entre las cañas.




En ningún caso se molestó a las aves incubando. El nido está cerca de un observatorio fijo, dentro de un parque suburbano. Esto es sin recortar, tal y como se ve con un teleobjetivo malejo de 300 mm.


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