martes, 16 de marzo de 2010

Narcisos en zapatillas

En estos días de comienzo de primavera una de las mayores satisfacciones naturalistas las ofrece la floración de las especies tempranas como prímulas o sobre todo los narcisos o lirones (Narcissus sp.).
Reconozco que dada mi formación académica como biólogo de bata, reconvertido en zoólogo mi formación botánica es casi autodidacta y los narcisos, que siempre han despertado mi fascinación por su delicadeza engañosa, son un grupo en el que casi todos sus miembros me habían parecido "iguales".
Pero últimamente, ayudado por libros excelentes de divulgación como la "Guía de las Joyas de la Botánica de Asturias" del profesor D. Tomás Emilio Díaz, voy siguiendo rutas diferentes y atreviéndome a entrever un mundo fascinante de diversidad.
Así que en el colmo del optimismo me propuse fotografiar e identificar un par de especies de narcisos que surgen junto a la iglesia de Raíces en Castrillón. Ya sabía dónde, y cuando. Sólo faltaba qué me iba a encontrar.
No ha sido difícil identificar al Narcissus triandus L. Tiene tres o más flores (a veces dos)colgantes, con el perianto blanco marfil y los tépalos vueltos sobre el tubo que es largo y verdoso.
Tampoco lo ha sido identificar al Narcissus bulbocodium L. var. citrinus (Baker), por sus flores amarillo limón, con perianto en forma de embudo, corto y con los tépalos formando un ángulo de 90 grados con el perianto o dirigidos hacia la corona.
Pero ya fue más complicado identificar a algunos ejemplares que presentaban características intermedias, a veces extraordinariamente nítidas y otras más difusas, pero claramente híbridas.
Así que dando vueltas observando estambres, leyendo descripciones, creo haber llegado a la conclusión de que he fotografíado una pequeña población de Narcissus x fosteri un híbrido originado a partir de los dos anteriores, de los que la única referencia silvestre en Asturias estaba en Brañes (Uviéu). La descripción ofrecida por Díaz coincide con los que yo he visto:
"Hojas en la base más o menos lineares. Flores amarillo pálido, con corona grande, mayor o un poco más corta que el tubo o los tépalos. Estos espiralados, patentes o dirigidos hacia la corona..."
Os ofrezco la muestra fotográfica que suele ser la mejor forma de comprobar lo dicho.
Un saludo y disfrutad de la primavera.

Aportaciones de primavera

Hoy la entrada no es mía. Sólo serviré de transmisor de un texto escrito (y creo que publicado) por Rafa Balbuena a la sazón redactor en La Voz de Avilés y naturalista, historiador, musiquero, etc. por formación y afición. También la foto es suya, obtenida hace unos días en Somao. Un saludo y un agradecimineto público a Rafa y al resto de los que de forma visible o anónima sois participantes de este blog incipiente y de sus reflexiones naturales.


SALAMANDRA 12 MARZO, MUROS-PRAVIA

A pesar de las bajas temperaturas que se registran en la zona de desembocadura del Nalón (concejos de Pravia, Soto del Barco y Muros), a estas alturas de mitad del mes de marzo la naturaleza despierta del letargo invernal. Aún es pronto para ver llegar los vencejos comunes (Apus apus), aunque no es extraño que en la Cordillera se puedan ver ya golondrinas (Hirundo rustica), pero las abundantes poblaciones florecientes de Narciso (Narcissus sp.) en la comarca de este hallazgo indican que la primavera se acerca.

Al grano: en la zona limítrofe entre los concejos de Pravia y Muros de Nalón, más concretamente en Somao, localicé el pasado viernes 12 (12:45 horas) este ejemplar de Salamandra común (Salamandra salamandra). Si bien no es raro que algunos ejemplares de la especie eludan el proceso de hibernación en cotas bajas como esta, me llamó poderosamente la atención lo vivaz del espécimen (suelen ser extremadamente dados a la cachaza), y también el hecho de que me lo encontrase al borde de la nueva acera que se construye junto a la rotonda de entrada a Muros, en una pequeña sebe. Más curioso aún es encontrarla al mediodía, siendo en esta época del año esencialmente nocturna y poco dada a dar señales de actividad antes del crepúsculo.

Al hilo de esto, la comarca del Bajo Nalón, incluyendo el concejo de Cudillero, es terreno abonado para la leyenda negra de la Salamandra o Sacabera, donde la especie tiene una terrible fama de “extremadamente venenosa” y por ello muy temida. Esto se extiende a amplias zonas de la Asturias rural. Afortunadamente, estas creencias populares empiezan a ser erradicadas, y la toxicidad del animal, que la tiene como procedimiento de defensa ante los depredadores, se limita a una secreción sobre su piel que produce irritación de las mucosas o de heridas abiertas sobre la piel, en caso de manipulación o contacto. Su colorido llamativo (de extremada variabilidad según el espécimen) la hace fácilmente visible a esos depredadores, por lo que la producción de fluido irritante es una excelente arma disuasoria a la hora de ser “paladeada” por las fauces de zorros, cigüeñas y otros “cazadores inexpertos”, que por otra parte, y según el más puro proceso de aprendizaje pavloviano, rara vez vuelven a importunar a ninguna sacabera que se cruce en su camino.

Volviendo a las leyendas de la Salamandra, también tiene fama de resistir la acción del fuego. Una falacia más, que según parece hunde sus raíces en la cultura grecolatina, probablemente al asimilarse la especie al mito de Tritón o al más siniestro de Hades. Creo que algo de esto se comenta en el ‘Teatro crítico universal’ del Padre Feijoo, pero no tengo a mano el tomo correspondiente. No es raro, por otra parte, que el benedictino se sintiese intrigado por la especie, ya que en el Oviedo actual se puede localizar, en plena ciudad, una subespecie muy localizada, Salamandra salamandra bernerdeci, que al parecer también ha registrado presencia en Picos de Europa. De lo que no hay duda es que era normal verla en el Jardín de los Peregrinos de la catedral ovetense, junto a la Cámara Santa, pero las últimas obras en el entorno se cargaron toda la vegetación, imponiendo una especie de jardín zen, sólo de rocas. Menos mal que por lo menos dejaron el olivo milenario… Acabo aquí, no sea que empiece a ganarme enemigos en el cabildo…
Rafa Balbuena

jueves, 4 de marzo de 2010

Sedimentos

El proceso básico de la geomorfología externa, es decir aquello que modifica la forma externa de nuestro planeta de manera continuada, es el ciclo de erosión transporte y sedimentación. Es un ciclo continuo, habitualmente lento incluso para los parámetros humanos.

Ese ritmo gradual, uniforme, propuesto por primera vez por Charles Lyell a principios del siglo diecinueve, describe los cambios geológicos de forma que "los sucesos observables en la actualidad, operando a tasas característicamente graduales, podían explicar todo el desfile de la historia planetaria sin necesidad de invocar paroxismos globales episódicos o periodos primitivos de cambio planetario tumultuoso" (tomado de "Las piedras falaces de Marrakech" S.J.Gould, 2001, Colección Drakontos, Ed. Crítica).

Esto fue también una de las premisas básicas de Darwin en su teoría de evolución de las especies por medio de la selección natural: los cambios en las especies son graduales, nimios, pero acumulados pueden producir y, de hecho producen, cambios profundos que dan lugar a nuevas especies.

Ambas posiciones han ido poco a poco pasando de ser un dogma absoluto a ser, al menos parcialmente, cuestionadas. No en el fondo, la evolución existe sin duda alguna, y los cambios geológicos graduales son una herramienta poderosa en la transformación de una Tierra que tiene todo el tiempo a su disposición, pero quizá se puedan dar otras posibilidades en la forma.

Quizá los cambios graduales lo sean en escalas de tiempo geológico, pero para los humanos, esta escala es demasiado grande y lo gradual a menudo lo percibimos mejor si lo podemos calificar de repentino o incluso catastrófico.

Para la parte de evolución biológica véase la teoria de los equilibrios puntuados, o evolución "a saltos" propuesta por Eldrige y Gould.

Para los cambios geológicos véase las fotografías del mar frente a la desembocadura del río Nalón el pasado domingo 27 de febrero. Una capa densa de sedimento procedente del arrastre del río tras el deshielo de esa semana, cambia el color del mar y es arrastrada por las corrientes en dirección a sus depósitos naturales, las grandes playas que se extienden entre la desembocadura del Nalón y el Cabo Peñas.


Un mínimo cambio en la historia geológica de la Tierra. Pero una prueba evidente del poder de la erosión, el transporte y la sedimentación que no siempre funciona en pequeñas gotas si no en grandes avenidas.
Saludos

viernes, 19 de febrero de 2010

Cuadras en la biosfera

Una breve entrada para mostrar dos fotografías de mala calidad pero de gran importancia. Continuando con la línea de destrucción sistemática de las formas de vida tradicionales de Somiedo es sorprendente la proliferación de cuadras de volumetría descomunal en tiempos paralelos y puntos diferentes del Parque Natural de Somiedo.



No incumplen (aparentemente) normas legales, pero puede observarse el impacto visual a la entrada de pueblos pequeños (Coto de Buenamadre en un caso y Saliencia en el otro), el vertido directo de purines al río, que forman un arroyo entre la nieve, y el volumen de tierras removidas con el consecuente desatre para el caudal de estos ríos de alta montaña.


No son el único caso, las hay en La Peral, Urria, Caunedo..., están ¡¡¡¡¡subvencionadas!!!!! (las pagamos todos) con dudosa utilidad actual, pero con una curiosidad futura:
Su periodo de amortización es de cinco años, pasado ese tiempo ¿a nadie se le ocurrirá cambiar su uso y sobre una volumetría preexistente y en terreno ya construido, crear digamos .... un hotel rural?
¡Qué maldades se me ocurren!


Saludos

martes, 16 de febrero de 2010

Invernal

Hace unos días, en uno de estos momentos gloriosos que nos está dando este invierno, nos fuimos los amigos de costumbre a Somiedo a hacer una rutilla y hacer fotos. El parte meteorológico era desfavorable (últimamente cuando caen tres copos ya hay alertas, supongo que serán justificaciones para cuando nos pongan cuotas para salir de ruta o nos amenacen con cobrar por rescatarnos), pero al final hizo un gran día de montaña y la nieve estaba simplemente espectaular.
Hicimos una ruta muy sencilla, subimos de L.lamardal a Mumián. Apenas una hora en condiciones normales y poco más (si no fuese por las fotos) ese día.

En la ruta se atraviesa una zona de hayedo en una pequeña vallina, acompañado de acebos y avellanos. Curiosamente apenas veinte metros más allá los árboles desaparecen por completo y apenas hay matorrales dispersos. Es un área de solana, pedregosa y sobre calizas, así que no es de extrañar que después de haber sufrido algún incendio no hace mucho tiempo, en esa ladera no quede bosque. Eso sí, como testigo impasible de las características físicas del lugar hay un par de crestones donde crecen pequeñas y nudosas encinas.


Es muy interesante poder comprobar en apenas unos metros las grandes diferencias que pueden producirse por variaciones microclimáticas y edáficas en la composición florística de espacios contiguos.

Además este es un momento ideal para visitar Mumián: justo antes de que desaparezca. Ya se ven varias cabanas con huecos en las cubiertas y a punto de hundirse, y aunque se siguen teitando otras, el conjunto armonioso de la braña está al borde del colapso. Una lástima y una muestra más de que no basta el dinero para conservar nuestro legado etnográfico, hace falta dinero, voluntad política, conocimiento y sobre todo decisión (y algo de soluciones imaginativas porque los usos que mantuvieron las brañas de Somiedo están desapareciendo año a año)


Un saludo y buenas invernales.

domingo, 7 de febrero de 2010

Floración temprana

La floración de las orquídeas es uno de los espectáculos más hermosos de la naturaleza en Asturias

Generalmente pensamos que es exclusivamente primaveral pero lo cierto es que en la playa de Xagó (Gozón), podemos encontrar desde hace unos días una abundante floración de orquídeas de gran tamaño de la especie Barlia robertiana, algo normal si tenemos en cuenta que se conoce que florece desde enero.

Esta especie está bastante repartida y es hasta cierto punto frecuente, especialmente en pastizales con sustrato calizo, pero no es extraña en dunas y otras áreas arenosas costeras.

Personalmente la he visto en los puertos de Marabio en Teverga durante el mes de marzo, también en mayo entre Tuiza y Riospaso, y en algún otro sitio, y casi siempre en el piso montano.


En Xagó la población de estas orquídeas es muy abundante pero se encuentra amenazada por el abandono de las pasarelas que se colocaron hace años y que ahora mismo son un verdadero peligro por falta de mantenimiento, por lo que lógicamente la gente deja de usarlas y vuelve a crear caminos y pisotear las dunas y también por la proliferación de especies invasoras (yuca, plumero de las pampas, uña de gato, hierba de asno, etc.). Estas especies son cada vez más comunes, y comienzan a resultar una plaga de tal magnitud que probablemente dentro de poco nos dirán que ya no tiene remedio.

Es posible que esto sea así, pero hay espacios como las dunas de Xagó que aún son recuperables con un esfuerzo relativamente pequeño; otras como las dunas de la playa de L’Arena están en el límite de lo irreversible.

Del tema de las plantas invasoras (y de otros invasores) y del tema de la falta de mantenimiento de las obras relacionadas con el medio ambiente ya hablaremos otro día.

Por hoy bastará con disfrutar de un par de fotos de la floración temprana de la Barlia robertiana y de la propia playa.

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