martes, 18 de mayo de 2010

Desidia playera

Esta es la imagen resumen de lo que está ocurriendo en nuestras playas. La especie invasora Carpobrotus edulis, una planta procedente de Sudáfrica y naturalizada desde hace años por nuestros arenales, asfixia (literalmente) a la flora atóctona (Medicago marina en este caso) mucho menos vistosa, y en peligro constante por las agresiones que sufre en forma de invasoras, turistas, inconscientes, urbanizaciones, etc.
Pero además la imagen es más terrible aún si tenemos en cuenta que sobre el arenal de Verdicio donde se ha tomado la foto, se realizaron trabajos (incompletos, ineficaces, sin verificar, sin mantenimiento) de erradicación del Carpobrotus, que por el aspecto comenzaron por el aparcamiento y terminaron cuando se les acabó el presupuesto o el herbicida.

Aunque alguno de estos días lo dedicaré largo y tendido a la catástrofe silenciosa que están provocando las especies invasoras en nuestros ecosistemas más débiles, hoy sólo voy a dedicarle un lugar destacado al cúmulo de barbaridades que acumulan algunos de nuestros arenales más emblemáticos, protegidos, transformados, adecuados y destrozados a partes iguales por una gestión lamentable, y un abandono galopante.


Aspecto general de la playa de Xagó donde los coches, poco a poco reinvaden el arenal

Se realizan actuaciones a salto de mata (nunca mejor dicho) sin criterio, seguimiento, continuidad ni horizonte. No se mantiene aquello que se crea (con mejor o peor gusto y resultado), no se respeta la legislación ambiental, de costas, de especies protegidas, etc, ni por el legislador, no se controla que las actuaciones sean llevadas a cabo en las condiciones pactadas, no hay un seguimiento mínimo y jamás una partida dedicada la mejora de lo ya realizado.

Y además, después de las obras se deja al albur de los ayuntamientos que, como el de Gozón, en vez de reparar las pasarelas que han permitido una tímida recuperación de Xagó, como están en un estado lamentable, pide retirarlas.

Aunque total, ni siquiera recogen la basura...
País....que diría Forges


Ya ni se recoge la basura, y esta es una de las decenas de papeleras en el mismo lamentable estado en todo el arenal de Xagó

viernes, 14 de mayo de 2010

NP Lobos en Ponga



NOTA DE PRENSA

(Miércoles, 12.05.2010 )


Asunto: La Consejería de Medio Ambiente pondrá en marcha un dispositivo especial para controlar la población de lobos en el concejo de Ponga (1 página).

Con esta actuación, que se llevará a cabo de forma inmediata, se abatirán dos ejemplares

La Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras pondrá en marcha un dispositivo de carácter excepcional para controlar la población de lobos en el concejo de Ponga.

La actuación será realizada por los técnicos de la Guardería de forma inmediata, una vez que las condiciones meteorológicas sean favorables para el desarrollo de los controles.

Esta medida responde a la excepcionalidad que contempla el Plan de Gestión del Lobo, cuando en una zona hay un número considerable de daños en ganaderías, que genera especial malestar entre los habitantes del territorio.

El objetivo actual es, por tanto, abatir tres ejemplares más de los que aparecen recogidos en el Plan de Gestión del Lobo para la zona centro-oriental. Hasta ahora ya se ha acabado con un ejemplar y, ahora, con el nuevo dipositivo, se pretenden abatir otros dos cánidos.




Supongo que las dudas que me surge a mí respecto a para que sirven los planes de gestión de especies le pueden surgir a cualquiera.
Si los planes de gestión sirven para saltárnoslos a la torera y crear excepcionalidades cuando sea, entonces nos podemos ahorrar el viaje.
Si matar lobos sin un estudio previo, en plena época de cría (cuando ya no matas uno, si no que probablemente afectarás a todo el grupo) si todo depende de la presión que ejerzan los ganaderos (y digámoslo claro el chantaje político que se ejerce en un lugar como Ponga donde la tensión con la alcaldía y la inoperancia de la administración del Parque son más que evidentes)....

Entonces ¿para qué sirven los planes de gestión de una especie de la que además se le pagan los daños y más si están en un Parque Natural?

Pagamos el doble, una por las reses muertas, y otra por cazarlos. (Además del dinero que se invierte en conservación para luego cazar). Sólo puedo intuir que de nuevo se aplican criterios poco claros, con motivación política y dónde el lobo es moneda de cambio.

La gestión del medio natural en Asturias sigue siendo una tarea a medias.


Gracias a mi informante Mr. T.

martes, 11 de mayo de 2010

Nemorales

En el interior de los bosques cantábricos, especialmente de los hayedos, la luz es un bien escaso. Es escaso por la habitual luz tamizada que deparan nieblas y nubes, pero lo es aún más porque algunas especies de árboles son especialistas en aprovechar cada resquicio de luz incidente en su propio beneficio. En esto las hayas, con sus hojas superpuestas, son absolutas especialistas.

Como resultado, la luz que llega al suelo del hayedo es, dependiendo de autores, entre el diez y el dos por ciento de la que llega a las copas de los árboles.

Esta circunstancia es aprovechada por plantas umbrófilas (es decir que prefieren la sombra) y nemorales (es decir propias de bosques) que forman la mayor parte de las especies que podemos encontrar en estos bosque y que a mediados de primavera son especialmente vistosas, pues muchas de estas plantas tienen una floración muy temprana y destacan entre los grises y ocres del resto del bosque.
No todas estas especies florecen exclusivamente en bosques y eso también nos ofrece información acerca de áreas que han perdido su cobertura arbórea pero retienen características del mismo. Así que en muchos puntos que ahora son lindes o sebes, en zonas de matorral o en plantaciones de castaños, florecen especies hasta hace años nemorales.


domingo, 9 de mayo de 2010

Garruchín, Charrán




Pasan desapercibidos.
Pasan deprisa, camino de sus áreas de cría o de invernada. Pasan rápido, parando lo justo para comer en veloces picados sobre el agua, para descansar mezclados con gaviotas o limícolas, las llamamos garruchínes, carrís, charranes o golondrinas de mar, y recorren miles de kilómetros en un viaje sin fin.

En la foto aparece el más común de los Sternidae en Asturias. Es un charrán patinegro o garruchín (Sterna sandvicensis). Común en los pasos migratorios, su área de cría se encuentra más al norte, desde la Bretaña francesa hasta el Báltico, pasando por Gran Bretaña, Holanda, Alemania, etc. y también más al sur, en el Delta del Ebro o en L'Albufera.

Aquí llegaron a criar en Villaviciosa hacia 1971. Actualmente son abundantes en los pasos migratorios y generalmente muy escasos entre mayo y julio, con una presencia muy irregular en invierno.

Pescan cerniéndose sobre el agua, capturando en un picado muy veloz alevines de lubina o muil, o especies de tamaño pequeño. Suelen fallar 4 de cada cinco veces que intentan una captura si el mar está en movimiento y mucho menos si está en calma.

Se internan a menudo en los estuarios y bocanas de puertos, lo que los hacen más visibles. Pero aún así para la mayoría de personas no pasan de ser otras "gaviotas".

jueves, 6 de mayo de 2010

A pesar del frío

A pesar del frío y de la bajada de temperaturas, la primavera lleva semanas instalada entre nosotros y avanza sin pausa. Probablemente es te cambio de tiempo provoque algunos desastres en nidadas o en floraciones, pero la desgracia de unos es la oportunidad de otros en la naturaleza y la vida se manifiesta cada vez con más energía en forma de más y más flores, de hojas que brotan con puestas de aves y anfibios, etc.

Una pequeña muestra de esto la encontré el fin de semana en Somiedo. En las cercanías de La Malva, sobre suelos calizos, que retienen poca humedad y permiten el desarrollo de una flora más mediterránea que cantábrica (con encinas, aladiernos, madroños, etc.) surgen una muestra más que digna de la amplia variedad de orquídeas que componen nuestra flora. Las orquídeas son muy vistosas, no muy grandes en su mayoría y generalmente calcícolas, aunque algunas (escasas) especies prefieren suelos silíceos, e incluso turberas.

Sólo voy a poner dos especies de las cinco (o quizá seis) que pudimos localizar en un tramo de poco más de 500 metros de esa ladera caliza y terrosa.


Saludos y buenas observaciones

sábado, 1 de mayo de 2010

Incendios

Los incendios en Asturias no suelen ocupar grandes titulares ni suelen tener una importancia social evidente. Son por lo general de pequeñas extensión, muy locales y localizados, provocados y de autor conocido, aunque no por conocido demostrable su autoría.


Suelen ser un método barato, rápido y aparentemente eficaz, de "limpiar" el monte. Son además mucho más eficaces por el método de realización: casi nunca se realizan en verano o en otoño. No son incendios de este tipo. Son para la creación de un pasto de baja calidad y eliminación del matorral.
Pero el problema es que su continuidad, el tipo de suelo y ladera sobre el que se realizan, frena la reuperación de la biodiversidad, empobrece el tereno e impide el crecimiento posterior del bosque.


Estos incendios son especialmente habituales sobre suelos silíceos, pobres en nutrientes, y en los que la capa de materia orgánica sin descomponer es gruesa. Esa materia orgánica acumulada durante siglos se quema en unos minutos, descarna el suelo, deja expuesta la roca y sólo favorece la aparición de especies pirófitas (amantes de fuego) cuyas semillas o bulbos son capaces de soportar el paso del incendio y encuentran el campo libre para su desarrollo posterior; sería el caso del gamón o de algunos helechos.
En cualquier caso es una lacra para todos, una pérdida de riqueza actual y futura, un desastre ecológico y paisajístico que ¿beneficia? sólo a unos pocos que acaban con el patrimonio de todos.

Las fotos son todas de Teberga este último mes de abril, aprovechando los vientos del sur de principios de mes, todos junto a pueblos o cuadras, todos pequeños, todos terribles...



El hombre de estos campos que incendia los pinares
y su despojo aguarda como botín de guerra,
antaño hubo raído los negros encinares,
talado los robustos robledos de la sierra.
Hoy ve sus pobres hijos huyendo de sus lares;
la tempestad llevarse los limos de la tierra
por los sagrados ríos hacia los anchos mares;
y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra (...)

(El hombre de la tierra. Antonio Machado.)

Recuperado para mí por Eladio, un profesor al que agradezco su entusiasmo.
Saludos
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