martes, 12 de junio de 2012

Ocelados

En la entrada anterior comenté que había visto lagartos ocelados (Timon lepida) entre las hayas cerca de Ciñera. La verdad es que, como el ocelado resulta un espectáculo poco frecuente en Asturies, aunque lo hay en la cuenca del Navia y está citado en Somiedo, disfruté de lo lindo con el espectáculo. 

Y es que dos machos de esta especie de lagarto, la mayor de la península, estuvieron unos momentos luchando entre ellos, en un tipo de refriega con momentos muy intensos y otros en los que parecía detenerse el tiempo. Hubo varios lances, todos con la misma estrategia: coger al adversario por la cabeza y aplastársela.
No entendí muy bien cual fue la razón por la que uno venció y el otro huyó a una velocidad impensable para un reptil, pero lo cierto es que hubo un claro vencedor porque se quedó con la piedra, la cueva y la chica (lagarta ella, apenas pude verla y mucho menos hacerle una foto).

Es una lástima que la maleza no me permitiese fotos más nítidas, pero la naturaleza es lo que tiene. En cualquier caso me gustan más que las de un terrario.





Dejo una pequeña secuencia de los agarres (aquellas en las que se ve sin tantas ramas) y una foto del vencedor (que a mi me parecía del mismo tamaño y porte que el otro, pero que se ve que no).


Si alguien se anima a visitar esa zona en un día soleado, seguro que observa los lagartos al borde mismo del camino.

martes, 5 de junio de 2012

Faedo: el ecotono



Este fin de semana me salí de mis límites habituales de actividad y como en Asturies daban mal tiempo (o nublado al menos) y en León no, pues dimos un paseo por Ciñera de Gordón, dentro de la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga.
Estando como está tan cerca me llevé varias sorpresas.

La principal fue la ruta del Faedo de Ciñera. Mini-ruta, muy adecuada para ir con niños y que puede acabar en un mini - hayedo, localizado ya bastante al sur en la Cordillera.

La ruta, sin desniveles en el tramo inicial, puede hacerse bastante más larga, llegando por un camino bien señalizado hasta Valprquero, unos trece kilómetros. Pero con niños el tramo hasta el faedo es más que de sobra, y si lo atraviesas y pasas la mini - foz de Villar, pues entonces haces una excursión muy sencilla y completa.


Las sorpresas aumentan por la geología de la zona, absolutamente espectacular, en la alternancia de calizas y pizarras que van dando forma a los valles y a las laderas, pero también a la flora. Espectacular aunque con un punto de desazón, el tamaño de la escombrera que dejamos a la derecha del camino, testigo de la enorme mina a cielo abierto que se esconde tras el pueblo de Santa Lucía, allí mismo, y que en la foto es la la ladera justo frente al camino.

Es también muy interesante la disposición de la vegetación, distribuida claramente en función de la orientación de la ladera.

Ladera orientada al sur (solana) cubierta de encinas en la parte más elevada, donde el suelo es prácticamente esquelético y no retiene fácilmente la humedad lo que no permite el asentamiento de muchas especies y favorece a las esclerófilas.

Al bajar por la ladera, los derrubios que forman un abanico torrencial, permiten la formación de un suelo algo más potente y el asentamiento de especies como el rebollo (Quercus pyrenaica)
















Justo la ladera opuesta, de umbría, acoge un bosque de hayas, reducido por las podas y la escasez de suelo (que lo hacen retorcido), pero acomodado en un ambiente mucho más húmedo, que permite la presencia de especies claramente atlánticas, lo que da lugar a un extraordinario contraste y diversidad de especies en un espacio muy reducido: por poner un ejemplo, no conozco muchos sitios donde la proximidad de ambos entorno permita que los lagartos ocelados (típicamente mediterráneos) correteen entre las hayas.

Es decir todo el valle es un ecotono, un mundo de transición y frontera mestiza donde se desborda la biodiversidad por proximidad de hábitats diferenciados
.


Después de atravesar el pequeño bosque, llegamos a la foz de Villar, muy pequeña, que hasta hace pocos años era salvada por un puente de palos y cuerdas que ha sido sustituido por una pasarela muy cómoda, pero que nos permite acceder con facilidad a esta singularidad geológica, tallada en calizas y que corta perpendicularmente los estratos.

La última sorpresa que he reservado para el final, aunque esta´junto al camino en medio del pequeño "Faedo", es este haya, al que se le ha llamado "Fagus" (como  a la especie Fagus syvatica) y del que se dice que tiene 500 o más años.
No sé si alcanza o supera esa edad, pero sí es evidentemente un ejemplar único, grueso en su base (mucho) y con una estructura en candelabro que me recuerda mucho a ejemplares de Redes donde se les cortaba las ramas dándoles un aspecto adehesado a los árboles y al entorno, aprovechándolos pero sin destruirlos por completo.

martes, 29 de mayo de 2012

Marchando otra ración de orquídeas

Para algunas especies este fin de semana es un momento álgido de floración. En el caso de algunas de las orquídeas más hermosas de Asturies, si coinciden días más o menos cálidos, con precipitaciones cercanas, muy necesarias cuando vives en un terreno calizo con suelo poco profundo y tendencia a desecarse con facilidad, entonces se produce una estupenda floración.

Casi todas las praderas están a reventar de flores de gramíneas, centaureas, llantenes, tréboles, gallitos... pero en céspedes más secos y ralos, sobre sustratos calcáreos, en territorio montano de Somiedo, es tiempo de orquídeas.


Algunas son habituales, incluso si sabes mirar son abundantes, es el caso de la flor del hombre ahorcado (Orchis anthropophora), que siempre aparece en las fotografías de las guías bastante más grande de lo que es en la realidad, pues no suele pasar de los 20 cm de altura y ahí le caben unas 50 flores.


Otras ya me resultan menos comunes como la Orchis provincialis, una orquídea de aspecto muy delicado que aparentemente no soporta bien ni heladas tardías ni un clima extremo, pero que encontré camino de Mumián, en unos crestones calizos que se caracterizan precisamente por ser de lo más extremo del lugar.

Destaca en Mumián la abundancia de una preciosa orquídea con un ligero olor a saúco de donde procede el nombre (Dactylorhiza sambucina) cuyas tres variedades de color podemos localizar con facilidad, al menos las variedades púrpura y amarilla. otra de color salmón, intermedia, es bastante más complicada de ver, pero tampoco imposible.

Detalle de una de las flores de la Dactylorhiza sambucina
                                 La variedad púrpura o rojiza se llama var. rubra
                           La inflorescencia amarilla pertenece a la variedad nominal (sambucina)
                   La inflorescencia asalmonada por su parte pertenece a la variedad zimmermanii
Para finalizar una Orchis morio, ya en la zona baja. Bastante abundante pero algo pasadita ya, es una orquídea de aspecto esbelto, con algunas plantas con más de 30 cm de alto.

Estuve dudando si subir esta entrada, porque el año pasado también puse una página sobre estas flores, pero viendo otros blogs en los que dependiendo de la migración ponemos los limícolas una y otra vez (y tampoco me canso), pues me animé a subirlas. Espero que resulte interesante.

sábado, 19 de mayo de 2012

Orquídeas dunares

Las dunas son un medio hostil: suelo inestable, falta de humedad duradera, nutrientes escasos, riesgo de quedar sepultado si eres un ser vivo inmóvil, radiación extrema....y últimamente un uso humano desmedido en forma de toallas de playa, perros, pisoteo.... 
Por estas y más razones las plantas que sobreviven en este ambiente suelen estar muy especializadas, tener largas raíces, acumular agua, cubrirse de pelos blanquecinos que eviten la evapotranspiración y limiten las radiaciones incidentes....
Así que aunque sea en los márgenes dunares o en aquellas zonas donde la duna móvil ha acabado por ser retenida por la vegetación y ha comenzado a transformarse en terreno estable, no deja de ser sorprendente la capacidad de algunas plantas no especializadas para medrar en estas dunas grises. Quizá la ventaja de una menor competencia sea suficiente, quizá sea solo adaptabilidad lo cierto es que ver brotar orquídeas en las dunas es todo un espectáculo.

En otra entrada mostré las Barlia robertiana que florecen desde febrero en Xagó, pero ahora en mayo, florecen otras orquídeas, esta vez en L'Espartal. 
Serapias parviflora en L'Espartal

De una de ellas, de la Serapias parviflora, sólo encontré un ejemplar, pero de la Cephalanthera longifolia había al menos cincuenta individuos, unos más avanzados en la floración que otros, entremezclados con equisetos, con brotes de madroños y con zarzaparrilla.
Cephalenthera longifolia

Las dos son orquídeas que pueden vivir en el nivel del mar o en otros puntos en el interior (hasta los 1.500 m en el caso de la C. longifolia), pero no cabe duda de que esa plasticidad se pone a prueba en las dunas.

 Cephalenthera longifolia entre equisetos


 Las flores de la Cephalenthera longifolia se abren poco, pero aún así se nota fácilmente un olor suave a su alrededor

lunes, 14 de mayo de 2012

Flores en Leitariegos

En Leitariegos las condiciones climáticas de las últimas semanas no son una cosa excepcional. De hecho las heladas son posibles en diez meses del año y seguras en al menos seis. De manera que la floración de especies que en las zonas bajas ya ha pasado aquí está en su apogeo. Otras especies, propias de estas áreas de media y alta montaña silícea, florecerán pronto y aún otras no lo harán hasta entrado el verano, por lo que desde ahora hasta mediados de agosto hay garantizada variedad y diversidad de formas, colores y paisaje.

Alguna de las especies más interesante que se veían estos principios de mayo son las propias de principios de primavera: narcisos (Narcissus bulbocodium subesp. nivalis; N. astuirensis tanto la variedad típica como la variedad villarvildensis de mayor tamaño o N. legionensis de gran tamaño y variados amarillos en su coloración y que escoge preferentemente sustratos muy encharcados en praderas, las típicas llamargas.

Otras especies presentes eran el tusílago (Tussilago farfara) una planta medicinal inconfundible por las escamas del tallo y un Crocus, una "quitameriendas" de aparición primaveral.


Se trata del Crocus carpetanus, citado en algunas guías como de distribución en la Cordillera hasta Somiedo, en Leitariegos se veían los cervunales con bastantes de estas hermosas flores de tonos violeta.


Narcissus bulbocodium subespecie nivalis




Narcissus legionensis.


Tussilago farfara. El alto contenido en mucílago favorece el uso del tusílago como expectorante, además de evitar la tos, pero tiene alcaloides que lo hacen ligeramente tóxico.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Primaveral

Estas fueron las flores más interesantes, o al menos las más abundantes o aparentes que pude observar en un fin de semana lluvioso en el que la nieve asomaba más que en enero.

Esta es la Hyacinthoides non-scripta, una lilácea típica de los robledales y los hayedos, también llamada jacinto de los bosques. Todo el suelo del bosque entorno a Moal estaba cubierto de estas flores.

Las fotos fueron tomadas cerca del pueblo que hay a la entrada de Muniellos. Es un terreno donde la dominancia de los suelos, como la de todo el occidente asturiano, es ácida, derivada de la formación a partir de pizarras o areniscas. Aún así en el entorno de Moal hay afloramientos de calizas de Vegadeo, lo que aumenta la diversidad florística del entorno.


Esa es la razón por la que la orquídea (probablemente Orchis mascula), más propia de pastizales neutros o ligeramente básicos, aparece en esta zona de Asturias. 



Los brezales empiezan a florecer, y los árboles despuntan hojas por todo el valle. Definitivamente es primavera.
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