viernes, 9 de octubre de 2015

Asturias y Volkswagen: cumplir la legalidad

En este mundo donde consumo de información avanza a una velocidad anormal, donde se mezclan noticias con apuntes y no se le da el mismo valor a una vida que a otra y solo lo sensiblero llega a ocupar un tiempo (breve) en la memoria, el caso del fraude de Volkwagen ya casi ha pasado de moda y ha caído en el olvido, o ha quedado como un mero asunto económico, o de puestos de trabajo en peligro, cuando en realidad tiene una carga social y sobre todo ambiental de un calado y consecuencias que va a ser difícil de cuantificar.

Volkswagen ha dañado mucho más que su imagen.
Ha dañado en lo más profundo el sentido y la razón por la que se promulgan leyes contra la contaminación o de control de la misma.
Ha olvidado premeditadamente el valor del medio ambiente y la salud, el valor de la naturaleza como única casa común, y todo por un beneficio inmediato, por mera codicia. Por dinero contante y sonante. Mintiendo y burlándose de aquello que además publicitaba como empresa sostenible y "verde".

Y eso cala hasta el tuétano en la mentira de la protección del medio ambiente y la sostenibilidad. Porque en el fondo a poco que se "rasca", la realidad es que cualquier planteamiento ambiental hace aguas en el momento que la economía toma posiciones. Y como se ha visto, nada se pone por delante de un euro o de un dólar

Y Asturias ¿qué tiene que ver con ello?

Bueno con Volkswagen nada, creo. Con el engaño continuado y constante... bastante, me temo.

Asturies es una mentira continua en su planteamiento ambiental. Un Paraíso Natural solo de fachada, que cumple solo para la foto.

La contaminación descarada y continuada, tergiversando los datos de las estaciones de medida, los vertidos a rías, ríos y mares, la normativa ambiental sobre minas, la normativa de recogida de residuos, las directivas de aguas.... cualquier medida de protección medioambiental es reducida a escombros solo con mencionar el empleo, la deslocalización,  o los beneficios económicos.

Y es continuo: si hay un vertido a la ría de Avilés por parte de ARCELOR, nunca se toman medidas sancionadoras, por si acaso no invierte. Si nubes de contaminación se arrastran sobre las principales ciudades asturianas, no hay culpables y la culpa es del viento, no vaya a ser que se vayan a China. Si una empresa se plantea abrir una cantera o una mina en un Parque Natural, dice las palabras mágicas "empleo" o "puestos de trabajo" se autoriza o cambia la normativa, si los madereros o ENCE piden en nombre de los beneficios una aumento de la superficie de eucaliptales, pues se cambia el plan forestal a 50 años vista,   sobre el turismo por el que se acepta cualquier arbitrariedad y acción por destructiva que sea, ya ni hablemos, .... y así sucesivamente. 

Nada se libra de un planteamiento sobre medio ambiente en el que prima la economía sobre cualquier otro planteamiento y donde el beneficio inmediato impide trabajar en un verdadero futuro ambientalmente sostenible.

Ni la gestión de residuos, ni la gestión de especies protegidas, ni la calidad de aguas o aire, ni la gestión de espacios protegidos, ... nada.


Pues lo mismo, pero mucho mejor expresado.

En el momento en que aparece un posible beneficio, la mente se nubla y se toman decisiones guiadas solo por la codicia. (Léase beneficios monetarios o  codicia política en forma de votos futuribles como el caso del descontrol de propuestas sobre lobos, salmones, limpieza de cauces o cualquier otro en que un colectivo con poder mediático pueda dar juego electoral)

Y si eso ocurre en la gestión pública de la protección de la tierra que pisamos, el aire que respiramos o el agua que ha de quedar a nuestros hijos ... ¿qué podemos esperar de los gestores de una empresa cuya única misión es obtener beneficios? 

Pues eso, que la conciencia medioambiental queda para la publicidad de coches en paisajes impolutos como los del Paraíso Natural.

No entiendo como Volkswagen no hace su próxima campaña publicitaria verde en un "bosque" de eucaliptos asturiano. 

lunes, 5 de octubre de 2015

La monótona diversidad otoñal

Cuando cambiamos de estación y esta comienza a manifestarse de forma evidente, hay algunos momentos que se repiten inevitablemente, pero que por muchas veces que se vivan o se escuchen o se saborean, nunca pierden emoción ni belleza.

Ha sido la berrea, es el cambio de color, los atardeceres tempranos, los amaneceres helados, la abundancia de setas y bellotas, las nieblas los vientos del sur, las lluvias que reverdecen los montes justo cuando las hojas caen...

Llega el otoño. Tal vez la más bella y efímera de las estaciones, nunca igual y siempre el mismo paso y prueba para cada ser vivo.

Berrea al amanecer en los montes de Ayer. Lejos, casi en la oscuridad braman y braman

Al amanecer los tonos dorados del bosque anuncian cambios

Colores incipientes en las hayas

Reflejos rojizos. Un bosque cansado.

Los fresnos pierden antes las hojas

Y las setas salen entre la hojarasca recién caída

viernes, 25 de septiembre de 2015

Huellas de dinosaurio en Tereñes

En los acantilados de Ribadesella/Ribeseya, concretamente en Tereñes aparecen algunas de los mejores rastros de la costa de los dinosaurios. No todas las huellas se observan con claridad y algunas parecen estar perdiéndose, pero también el acantilado va retrocediendo y nuevas huellas están por descubrir.


Marcas de desecación en el acantilado . 

Huella de un terópodo de tamaño mediano o grande. Un dinosaurio carnívoro.

Rastro formado por quince o dieciséis huellas (icnitas) elevadas, se se han identificado como huellas de estegosaurio. La huella más cercana en la fotografía es un ejemplo de mano y pie de la extremidad derecha. La mano tiene forma de media luna, el pie insinúa la presencia de tres dedos romos.

Restos vegetales. Son relativamente abundantes por toda la formación. Ocasionalmente se encuentran con restos de pirita.

Roca de la formación Vega donde se aprecian huellas de ornitópodos en dos estratos diferentes.

Otro estrato de la misma roca con otro rastro de ornitópodos.

Estas son algunas de las huellas una vez resaltadas. Hay más, pero no se aprecian bien.

También con la tiza se resaltan las huellas en el otro lado.  Se observan algunas más, pero en el momento no se apreciaban con claridad. Se ven mejor en las fotografías, calvez por la erosión que ya hace mella, tal vez la luz....

Posición del bloque con las huellas en el conjunto del pedrero. La erosión del mar está poco a poco afectando a las huellas.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Pasarse el IGI de Somiedo por el arco del triunfo (una vez más)


  1. En el Instrumento de Gestión Integrado del parque Natural de Somiedo aprobado hace pocos meses, ya "in extremis" porque la multa de la Unión Europea era inminente, y en el que participé lo más activamente que me fue permitido, se incluyen los siguientes párrafos:

    Se consideran usos prohibidos los siguientes:

    -  La realización de cualquier actividad que implique el acoso, molestia, persecución de la fauna silvestre. Para las especies no incluidas en algún régimen específico de protección estás prohibiciones no se aplicarán en los supuestos con regulación específica, en especial en la legislación de montes, caza, agricultura y pesca continental conforme a lo establecido en el artículo 52.3 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. (...)
  • -  El vuelo sobre el Parque con aviones, helicópteros, globos, paracaidismo, parapente o cualquier otro medio a altitud menor de 1000 m sobre la superficie del terreno, salvo para misiones de auxilio, vigilancia, salvamento, extinción de incendios, la práctica del parapente en las zonas y condiciones autorizadas u otras cuestiones de interés general que se consideren necesarias. 


    Con todo el respeto que me merece un gran comunicador como es Jesús Calleja, teniendo en cuenta lo mucho que disfruto de sus aventuras y programas, y poniendo por delante que el programa me ha gustado y las imágenes son espectaculares.... y teniendo claro también que no es culpa de quien hace el programa, si no de quien lo incita, promueve y autoriza....

    ¿Alguien me puede explicar en qué parte de la normativa, del IGI o de lo que sea, se puede incluir el uso durante varios días de junio, de helicópteros y drones para sobrevolar Somiedo casi por cualquier sitio (Mumián, Saliencia, Lagos, etc)?

    ¿En cuestiones de interés general?

    ¿Es "Volando Voy" un programa de interés general? ¿Son bomberos encubiertos? ¿Era una misión de rescate muy secreta?

    ¿Quién define el interés general?

    Los rebecos que salen corriendo en el programa, huyendo claramente del helicóptero, ¿eran domésticos?. Lo digo porque si no, además del interés general, se incumple cualquier actividad que implique el acoso, molestia, persecución de la fauna silvestre.

    ¿Quién va a tener el valor, por no indicar partes de la anatomía masculina, de negarme hacer a partir de ahora lo que me venga en gana en Somiedo? 

    A mí o cualquier otro que determine que lo que va a hacer es de su propio interés general.

    Porque ahora llega en realidad la gran pregunta:

    ¿Para qué sirve una normativa que se salta cuando le viene en gana, aquel que es el encargado de velar por su cumplimiento?

    ¿Qué autoridad puede tener el ayuntamiento y sus irresponsables o la consejería de Medio Ambiente (Rural, perdón) y sus irresponsables, para hacer cumplir cualquier normativa ahora?

    Hace tiempo que tengo claro que hemos perdido el norte, pero esto ya me deja "volao"

    Varios helicópteros sobrevolando Somiedo en aras del interés general

miércoles, 16 de septiembre de 2015

L.lamuergues y tremedales

Las l.lamargas o l.lamuergues, turberas o tremedales, son lugares difíciles para vivir, olvidados o denostados casi siempre y a menudo únicos en diversidad y supervivientes.

En Asturies las turberas o los ambientes turbosos, no son extraordinariamente abundantes, pero tampoco tan escasas como creemos. Ha habido algunas con una intensa explotación de su principal recurso (la turba) hasta hace apenas unos años, como las habidas en Llanes (Roñanzas), otras a pesar de estar protegidas sobre el papel, ser hábitats de interés comunitario y poseer entre sus habitantes varias especies de plantas protegidas, han sufrido y sufren, agresiones constantes como la construcción del polideportivo de Cuideiru/Cudillero, justo en el límite de la turbera costera de Dueñas, la construcción de pistas en la Vega Comeya en el Parque de Picos, o al comienzo del pequeño valle de Prefustes en Somiedo que ha provocado la desecación parcial de la turbera más importante en extensión y diversidad de Asturies.  

Otros problemas de gravedad para la conservación de las turberas, o de los ambientes turbosos, l.lamargales, etc., son el desconocimiento, la ignorancia, la falta de sensibilidad ante ambientes que no tienen "tirón" turístico o mediático, a los que no se les da la importancia que merecen, y el incumplimiento flagrante de la legislación con la que nos regimos.

Así sufren agresiones por pisoteo de turistas y ganado, por apertura de pistas, por fuego, etc., en Picos de Europa, en el entorno ya muy degradado de Leitariegos, en Somiedo, Llanes, Cuideiru, etc,

Y aún así conservan ejemplos admirables de biodiversidad, de colores, de formas, de variedades, de adaptaciones al encharcamiento y la falta de nutrientes, incluso a la eutrofización o la desecación temporal.

Un ejemplo de la belleza que encierran está en las Droseras o atrapamoscas, rocíos del sol, unas pequeñas plantas carnívoras, delicadas y fotogénicas, de las que muestro dos especies de las tres que aparecen en Asturies: la Drosera rotundifolia  pequeñas y de hojas redondeadas, más abundante y presente casi a cualquier nivel y la Drosera anglica o drosera de hoja larga, más grande y mucho más escasa, con muy pocas localidades donde esté presente en la Cordillera Cantábrica.

Drosera rotundifolia o atrapamoscas

Drosera rotundifolia o atrapamoscas, detalle de la hoja con la gotitas de líquido con el que atrapan pequeños insectos para compensar la pobreza de nutrientes del ambiente donde se desarrollan.
Drosera anglica o de hoja larga

Drosera anglica o de hoja larga, detalle.


Esfagnos, musgos formadores de turba.

La falta de control y de voluntad para proteger nuestras turberas, provocan situaciones de degradación de las mismas por causas perfectamente evitables como la entrada del ganado. Una sencilla valla perimetral como las instaladas en algunos puntos de Comeya o Liordes, en el marco de un programa Life, sería suficiente.

martes, 25 de agosto de 2015

Maldito Theodore Roosevelt

La culpa de todo la tiene Theodore "Teddy" Roosevelt, 26 presidente de los EEUU. Si hubiese matado a aquel oso puesto en bandeja, si hubiese seguido su instinto de cazador (muy cazador por mucho que además se le recuerde como un gran conservacionista y tenga hasta un Parque Nacional con su nombre) y dejarse de contemplaciones, no habría ositos de peluche (teddy bears) y por lo tanto no habría legiones de traumatizados que piensan que un oso es una mascota en potencia,  un amigo al que abrazarse para no tener miedo por las noches ni mearse en la cama, listo para ser acariciado, que se tumbará amigablemente a que le rasquen la barriga mientras ronronea con un tarro de miel que te ha cogido de la cestita.


Caricatura que hizo célebre a Roosevelt al no disparar a un oso "preparado" en una cacería por considerarlo poco deportivo.


La culpa de todo puede tenerla Roosevelt, o puede que sea que después de décadas de hablar de protección y conservación de los ecosistemas y de las especies, de favorecer espacios naturales y de convertir la protección del medio ambiente en un tópico educativo, empresarial, político y social, al final no hayamos entendido nada y lo único que verdaderamente cuenta son los votos y la pasta gansa.

Cuando hace años, en una reunión sobre conservación y medios de comunicación desarrollada en Somiedo (en un episodio que creo que ya he contado), el periodista ambiental Benigno Varillas, preguntó a la Consejera y al Director de Recursos Naturales, que cuando se le permitiría criar osos, la concurrencia se echó las manos a la cabeza y cayeron críticas como pedrisco.

Yo entendí que era un provocación, pero tal vez fue un caso de clarividencia y Varillas veía hacia dónde se dirigía el proceso de conservación (si se le puede llamar así) de las especies protegidas en Asturies (y resto).

Hacia un modelo productivista: solo merece la pena la conservación de lo económicamente rentable, y en cuanto sea posible hay que hacerlo producir beneficios contantes y sonantes.

Y en eso estamos.

Primero se promocionó la visita al "País de los osos" por parte de empresas ambientales, pero eso quedaba corto. Luego se publicitó la observación de osos desde lugares generalmente lejanos a menudo acompañados de guías, en una situación un tanto "secreta", pero internet es lo que tiene y ahora mismo desde varias carreteras y con un buen telescopio (o sin él) cualquiera sabe cuando ir a ver. 

Ya puestos se hizo un aparcamiento y ahora ya la carrera es desbocada: Cangas construye dos miradores para ver osos (ya sin cortarse), Somiedo planea ampliar aparcamientos para el supermercado oso y Degaña (que abrió la lata) busca nuevas ubicaciones (yo propongo el castillete de la mina y así combinar una visita rápida a todos los atractivos que un turista puede soportar en una mañana)

Obras de creación de aparcamiento y mirador para poder ver osos.

Y así los guías que te llevan a ver osos no creo que tengan mucho trabajo porque en cualquier periódico o televisión, y no digamos en internet, puedes encontrar la situación exacta de media docena de osos como quien mira la previsión de las mareas.

La cuestión es que a nadie le importa el oso, ni la conservación, ni las consecuencias que esta carrera hacia ninguna parte conlleva.

Está claro que ya tenemos osos habituados a las personas en algunos puntos, al olor de su comida, al ruido de sus voces y a la falsa seguridad de unas distancias de observación que en algunos lugares son ya escandalosamente cortas.

Por desgracia ya sabemos qué les ocurre a los osos cuando recurren a la situación contraria y van a visitar humanos: primero los vecinos les dan manzanas y luego acaban encerrados de por vida en Proaza, tal y como le ocurrió a Molinera. 

Pero pronto esta carrera de avistamientos requerirá resultados y como ya advertí hace años, pronto, muy pronto, si ofertas ver osos, necesitarás asegurar el avistamiento: se cebarán osos, si es que no se está haciendo ya, porque hay fotos y vídeos que huelen a chamusquina desde lejos.

Y eso no deja de ser el fin para los osos: el día que deje de ser un "teddy" y de pronto demuestre que al fin y al cabo es el mayor carnívoro de la Cordillera, un depredador ágil, acostumbrado ahora a la presencia humana, sin miedo.  Pasará de ser especie estrictamente protegida a especie peligrosa, perseguida y.... ¿cazada? Estamos perdiendo el norte.

Y mientras tanto sigue sin haber protocolos de actuación, sigue sin explicarse a los turistas, vecinos, montañeros... que el oso no es un peluche, y sobre todo sigue sin haber un plan. No hay un plan de gestión la para la situación actual, el actual es un plan obsoleto y en algunos casos rayando el absurdo, dada la situación. 
Ni lo hay para un previsible aumento del número de individuos, con más de trescientos osos en la Cordillera. Ni para las evidentes consecuencias de gestión y convivencia entre osos y humanos.

¿Alguien tiene un plan?

Maldito Teddy Roosevelt ¿por qué no mataste a aquel pobre oso?

(Relacionado con el mismo tema pero escrito años atrás ver: 
  http://naturalezaenasturias.blogspot.com.es/2010/09/sobre-ciervos-y-osos.html)
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