martes, 9 de octubre de 2018

Audrey Jr. en Brañagallones

Si en el cine hay alguna película en la que la protagonista principal sea una planta, esta es sin duda Audrey Jr., la planta carnívora y filósofa, o al menos con mucha labia, que se alimenta de sangre humana y que conduce a su cuidador a cometer asesinatos para mantenerla viva en "The Little Shop of Horror".

Audrey Jr. en "The Little Shop of Horror" (Audrey Jr. es la planta, evidentemente)


Una planta verdaderamente espeluznante, la madre de todos los sueños de terror sobre plantas carnívoras.

Este pasado verano pensé que habían encontrado a Audrey Jr. en Brañagallones.

Me explico: A finales de julio, los periódicos de Asturias se hacen eco de una noticia que no puede ser más alarmante en su forma y aparentemente en su fondo. Una especie exótica invade las praderías de Redes, concretamente de Brañagallones. Es además tóxica para el ganado. Una planta "nunca vista". 

https://www.lne.es/cuencas/2018/07/22/planta-venenosa-ganado-vista-asturias/2321953.html

Ganaderos alarmados por el enésimo golpe que reciben, partidos políticos que claman por la desidia de la administración con el campo asturiano, periodistas que encuentran en las noticias exageradas y sin contrastar un maná para seguir creando polémica, lobos que acechan a los ganaderos y les devoran mientras... Ah no! esta vez no hay lobos. Perdón.

Bueno da igual. Todos claman contra una planta invasora que va a acabar con la ganadería ¿tradicional?.

Solo les falta decir que han lanzado las plantas desde helicópteros o que los ecologistas de salón han subido al monte para plantarlas por la noche.

En agosto, la Federación de montaña se apunta al carro y entre todos estos, organizan una sextaferia (aunque no la hacen en viernes) para erradicar la planta de la Vega de Brañagallones. A bombo y platillo se anuncia que las arrancarán manualmente a principios del mes de septiembre y sobre ello se hacen proclamas que buscan "una vega de Brañagallones verde" sic.

A la Federación de montaña ya le viene bien, porque tiene la concesión del Parador de Brañagallones y necesita publicidad para poder mantenerlo como refugio de montaña, así que todos juntos y sin encomendarse a nadie deciden acabar con la planta que invade nuestros campos y amenaza la biodiversidad o vete tú a saber qué... pero que es malísima.

La planta ciertamente ha de ser tóxica para el ganado, porque como bien puede observarse en cualquier monte, las vacas distinguen perfectamente qué plantas no les convienen y son las venenosas o tóxicas las únicas que quedan cuando ya todo el pasto está arrasado. 

Pero el quid de la cuestión es ¿es verdaderamente una planta alóctona? Es decir, es una especie nueva para Asturies. Si es así, aumenta nuestra biodiversidad y no tengo claro que pueda arrancarse alegremente por muy tóxica que sea. Y menos en un Parque Natural como es Redes.

¿Es invasora? De hecho ¿alguien se ha molestado en refutar la información aportada por ganaderos, políticos interesados y periodistas a medio informar?

Pues parece ser que no.

Según el informe aportado por el Indurot, firmado por el catedrático de Botánica D. José Antonio Fernández Prieto, la planta en cuestión no es ni invasora, ni desconocida, ni peligrosa, ni tiene intenciones semejantes a la simpática pero terrorífica Audrey Jr.

Tal y como puede consultarse de forma libre en el portal científico ResearchGate, bajo el título "Sobre la supuesta invasión de Jacobaea erucifolia de las praderas de Brañagallones (Caso, Asturias)", la planta identificada como invasora, no es Jacobaea erucifolia, muy escasa en la Península Ibérica y sin citas reales en Asturias, si no una especie bien citada, de presencia conocida en el Parque Natural de Redes y ciertamente parecida, pero distinta a nivel molecular y morfológico: Jacobaea vulgaris, una de las cinco especies del género presentes en Asturias.

Jacobaea vulgaris. Fotografía obtenida en internet a partir del blog Flores Manizales.


Es decir, han corrido ríos de tinta, se han emitido informes de la Viceconsejería de Medio Ambiente, se han organizado sextaferias, se ha alarmado a media Asturies, ¡se han incinerado las plantas en COGERSA!!!! ¡Cómo si fuesen contagiosas!!!... porque nadie se ha preocupado de identificar correctamente la planta en cuestión, ni a analizar las implicaciones reales de su presencia en Redes.

Es decir, durante diez años nadie, pero NADIE, se ha preocupado de la Cortadella, del plumero de las pampas, que verdaderamente invade todo el área central de Asturias, que está provocando desplazamiento de especies autóctonas, alergias, etc. y cuya erradicación es obligatoria por ley, tanto estatal como europea... y en cambio en cuanto cuatro ganaderos se ponen a vocear que hay una planta que les invade un prao, toda la maquinaria mediática y de la administración del gobiernín se pone en marcha sin criterio científico, ni de ningún tipo, para erradicarla.

¡Sin saber siquiera de qué planta están hablando!

Si no fuese trágico que el gobiernín se mueva a golpe de titular periodístico y a golpe de la información ofrecida por determinados grupos de presión, sería una gran bufonada haber montado este circo sin informes, criterio, ni orden o gestión para eliminar una planta autóctona, presente con regularidad en la Vega de Brañagallones y en muchas otras partes de Asturies.

Un despropósito que nos muestra como es la verdadera gestión del patrimonio natural asturiano y de los Parques Naturales que dicen que lo sustentan.

Por cierto que en Australia y Nueva Zelanda, Jacobaea vulgaris es realmente una planta invasora. Tal vez trasladarse allí a segar sea la solución para toda esta banda.


domingo, 30 de septiembre de 2018

Señales de otoño. Erizos y más

Finales de septiembre es ya pleno otoño para la mayor parte de las especies de Asturies. 
Atrás quedan las épocas de crías, y la mayor parte de cachorros y pollos se enfrentan a la situación más dura de su vida. Solos deben encarar la llegada del invierno, almacenar reservas, obtener experiencias que les permitan sobrevivir, aprender a esconderse, enfrentarse al frío inminente.

Un pequeño erizo revuelve entre las hojas y hierba seca buscando los últimos escarabajos, caracoles, lombrices... remueve y rebusca mientras no me quita ojo. Todavía duda qué soy. Se hace una bola cuando me muevo, pero si me quedo quieto pasa a mi lado sin mucha inquietud.

Si pasa el invierno con suficientes reservas le queda la prueba más dura al despertar en primavera: sobrevivir a las carreteras que diezman sus poblaciones.




Erinaceus europaeus

Rebuscar es todo un arte

Aún quedan flores, y aún se pueden disfrutar de las últimas orquídeas diminutas. 


Spiranthis spiralis, una orquídea otoñal desde finales de agosto hasta octubre. Flores blancas, mínimas, ordenadas en espiral.


También cardos, y las más propias del otoño: quitameriendas de distintas especies que tapizan las praderas de azafranes silvestres.


Merendera montana libada por la mariposa "esfinge colibrí" (Macroglossum stellatarum)  

Las setas surgen por doquier, aunque en menor número de lo esperado, tal vez por las que ya salieron con las lluvias de julio.....  Aún faltan las lluvias de otoño y no han salido muchas, pero asoman las primeras de la estación y se acaban las últimas de verano.


Phallus impudicus. Seta más propia del verano y que aguanta parte de septiembre, siempre con su característico olor nauseabundo. 

Boletus erythropus
Escaramujos, hayucos, avellanas, manzanas silvestres, peruyes, setas... van sustituyendo poco a poco a los insectos y a los frutos de verano. 


Se alargan las sombras desde la Collá d'Arniciu. Casu. Parque Natural de Redes.
Al fondo se distingue el pueblo de Bueres.
SIgue el calor, pero la luz ya nos anuncia que algo está cambiando.


miércoles, 8 de agosto de 2018

Orquídeas grandes y amarillas

Probablemente no hay una forma más burda y equivocada de identificar o clasificar a buena parte de las especies vegetales, que por el color de sus flores. 

Pero hay que reconocer, que cuando uno se acerca por primera vez a especies o grupos relativamente complejos como puede ser el de las orquídeas, las primeras aproximaciones pueden hacerse a través de el color, la forma, o la variedad, y a la hora de tratar de explicar o comprender, precisamente la variabilidad, la biodiversidad, partir de la aparente igualdad de un rasgo como es el color, para ir abriendo el abanico de posibilidades y caracteres diferentes que van a hacer que se descubran diferencias ocultas a simple vista, ese rasgo aparentemente simple, se convierte en un aliado formidable.

Hay varias especies de orquídeas en Asturies, cuyo rasgo más aparente, es precisamente el color amarillo que presenta su inflorescencia, y una, también aparente, similitud intrínseca que suele esgrimirse esencialmente en función del color.

Pero pocos rasgos indican tan poco, al menos en este grupo, como la coloración de las flores.

Desde especies con variedades múltiples en una misma población (como las sambucinas que pueden ser amarillas, rojas o anaranjadas, por lo menos y aparecer coloraciones diferentes en plantas contiguas), a estructuras florales que impiden la fecundación de las flores si no es por su polinizador exclusivo, y que no depende en absoluto del color, si no de rasgos más complejos como puede ser la posición del espolón o los rasgos nimios pero distintivos del labelo, las diferencias entre las orquídeas suelen ser a menudo por detalles mucho mayores que la coloración.

Tampoco el rasgo "grande" indica gran cosa. De hecho las flores de las orquídeas de Asturies tienden a ser relativamente pequeñas, algunas muy pequeñas, y cuando aplicamos el adjetivo "grande" a las flores, suele ser porque lo aplicamos al conjunto de la inflorescencia, no a la flor individual.

Así que en este grupo totalmente artificial de orquídeas grandes y amarillas de Asturies, voy a incluir cinco especies, y no seguiré más criterio que el mío propio, pues realmente no hay criterio común aplicable y simplemente las ordenaré por orden alfabético.

Dacthylorhiza insularis, Dacthylorhiza romana, Dacthylorhiza sambucina, Orchis pallens, Orchis provincialis, son las escogidas.


Dacthylorhiza insularis (Sommier) Ó. Sánchez y Herrero
(Orchis insularis Sommier, Dacthylorhiza sambucina subsp. insularis (Sommier) Soó)

Una orquídea muy poco habitual en Asturies.

Solo la he visto en dos ocasiones y siempre sola. Un solo individuo cada vez.
Además en una ocasión la observé dentro de un bosquecillo de Quercus pyrenaica sobre suelo calizo, aunque algo lavado, y en la otra ocasión sobre suelo silíceo, sobre cuarcita, en un suelo casi esquelético, rodeada de brezos.

Presenta un color amarillo pálido, un espolón relativamente grueso y recto, y un labelo en el que destacan cuatro marcas rojas. 
Propia de finales de Abril o principios de Mayo.
Se considera una especie que surgió probablemente por hibridación de otras (Orchis romana y Dacthyloriza sambucina).

Dacthyloriza insularis
Dacthylorhiza romana (Sebast.) Soó subsp. guimaraesii (E.G. Camus) H.A.Pedersen
(Dacthylorhiza sambucina subesp. siciliensis (Klinge) Sundermann; D. sulphurea (Link) Franco subesp. siciliensis (Klinge) Franco; D. markuzii (Tineo)).


Orquídea poco habitual, con poblaciones dispersas en la zona montana, hasta los 1.200 m al menos.



Unos 40 cm de alto, aunque son habituales de menor tamaño, probablemente dependiendo de la profundidad del suelo sobre el que se asientan. 


Inflorescencia densa, con flores amarillas muy claras, a veces blanquecinas, aunque el labelo tiene coloración un poco más intensa. 


No presenta manchas en el labelo. El espolón es ascendente y arqueado.

Floración desde abril a mediados de mayo.




Dacthylorhiza romana subsps. guimaraesii


Dacthylorhiza sambucina (L.) Soó. Nom. Nov. Gen.
(Orchis latifolia L.p.p.; Orchis sambucina L.; Dacthylorhiza latifolia (L.) Soó vel H. Baumann y Kukele)

La Dacthylorhiza sambucina, sin ser una especie frecuente, sí que se presenta a menudo en poblaciones de cierta entidad. Es decir, donde hay, suele haber bastantes. 
Generalmente en esas poblaciones no aparece una única variedad, si no que es habitual que aparezcan sambucinas amarillas, junto a rojas y algunas veces, anaranjadas (color salmón)

Es una especie de unos 40 cm de alto, como máximo, a menudo menos, con la inflorescencia globular, densa, y las flores con el labelo ancho, punteado, y el espolón, curvado hacia abajo.

El tallo no es hueco, y las hojas, de 4 a 7, no están manchadas.

Emite un olor débil a saúco (de ahí su nombre).

Florece desde finales de Abril hasta finales de Junio, dependiendo de la altitud, aunque casi siempre aparece a partir de unos 1000 metros.

Propia de suelos calizos, aunque en algunos puntos la he observado sobre suelos silíceos, aunque en mucho menor número, como "escapadas" de la población principal cercana.

Dactylorhyza sambucina


Orchis pallens L.


Orquídea robusta, de aspecto fuerte, hojas de la base también grandes, 4 a 7, y sin manchas.


Inflorescencia ovalada, con numerosas flores (hasta 30) amarillo pálido, sin manchas en el labelo, que además es trilobulado. El espolón es cilíndrico y arqueado hacia arriba.

Desprende un olor desagradable.

Aparece en zonas altas, praderías y zonas de matorral, no siendo muy habitual pero localmente puede ser abundante. 

En Asturies sólo la he visto en puertos de montaña y sobre calizas hasta los 1.800m de altitud. 

Floración finales de mayo y principios de junio.

Orchis pallens
Orchis provincialis  Balbis ex Lam. y DC.

Una orquídea bastante vistosa. De 15 a 45 cm de alto. 

Hojas basales manchadas de violeta. Hojas superiores envolviendo el tallo.

La inflorescencia está formada por hasta 20 flores, agrupadas de forma poco densa. Son amarillas levemente punteadas de rojo y labelo trilobado.

Destaca el espolón cilíndrico y arqueado hacia arriba.

Aparece desde el nivel del mar (praderías y matorrales de Llanes por ejemplo) hasta media montaña, generalmente de forma aislada y escasa en general.

Florece en abril y mayo, dependiendo de la altitud.


Orchis provincialis



miércoles, 23 de mayo de 2018

Conocimiento inútil (I)

Llevo tiempo dándole vueltas al cambio que se ha producido de forma abrupta, en la importancia del conocimiento y el tipo de conocimiento que acumulamos.

Y no dejo de asombrarme de la cantidad de espacio que ocupa en mí el conocimiento inútil.

No es, todavía, algo de qué preocuparme, pero es evidente que llevo tiempo a contracorriente del conocimiento que se demanda actualmente.

Poco a poco el escaso conocimiento que he conseguido obtener con esfuerzo, se va haciendo cada vez más innecesario a mi alrededor, y me va convirtiendo en una especie de museo que habla, en una curiosidad, una especie de monstruo de los circos Barnum.

Me detengo embelesado ante flores de nombres impronunciables, e intento identificarlas y diferenciarlas gracias a manchas de colores o detalles de las hojas que carecen del más mínimo sentido común.

Levanto los ojos y diferencio el vuelo de un córvido, del de un pícido ¡a simple vista! mientras además, mi interlocutor intenta comprender qué significa "pícido".

Puedo seguir rastros con bastante fiabilidad, y distingo por el color del bosque los árboles que lo forman.

Me he convertido en una especie de sioux fuera de la reserva, y comienzan a observarme con una mezcla de recelo, desconfianza y lástima.

Acumulo información y conocimientos que ya no parecen tener sentido para casi nadie, y retengo detalles por los que ya nadie se preocupa.

Y aún así creo que debo seguir aprendiendo, asombrándome y descubriendo nuevos detalles, formas de vuelo, mariposas, atardeceres que se pierden "como lágrimas en la lluvia" ....

Dacthylorhiza sambucina var. rubra

Ophrys scolopax

Himantoglosum robertianun forma normal

Himantoglosum robertianum forma hipocromática
Anthocharis cardamines

Somiedo. Bosque primaveral donde se pueden observar los diferentes momentos de foliación de las especies que lo forman, desde la ausencia de hoja de los hayedos altos, a las diferentes coloraciones de las yemas y hojas recién nacidas que permiten diferenciar entre hayas, robles, fresnos....


    

sábado, 5 de mayo de 2018

El sumidero de las reintroducciones

Se refuerzan estos días las noticias sobre las muertes de aves necrófagas en el entorno de Quirós  y Proaza, con al menos tres buitres leonados y dos quebrantahuesos muertos envenenados en menos de un mes.

Es una situación terrible por lo habitual, por tratarse de un Parque Natural (Ubiñas - La Mesa), por tratarse de la crónica de unas muertes anunciadas, y por la reincidencia.

Quirós y el entorno de Proaza, ya ha sido objeto de numerosas denuncias sobre las prácticas de furtivismo que se producen allí, y los envenenamientos no han dejado de ocurrir, no solo en Asturies, si no en toda la Cordillera, en ningún momento.

Año sí y año también han muerto buitres, águilas, zorros, lobos, y seguramente alguno de esos osos de los que se sabe de su muerte, pero que en sus necropsias, o no hay respuestas o son osos con instintos invertidos que deciden comer Amanitas en invierno y morir envenenados de forma natural (léase con el correspondiente tono irónico).

En este triste caso, a la desgracia habitual del goteo de muerte de fauna salvaje, en un lugar que debería ser un santuario, con el entorno con varias camadas de esbardos, con poblaciones saludables de casi todos los grandes animales de la Cordillera, además se da la circunstancia de la muerte de dos de los quebrantahuesos que desde hace años llevan trayéndose desde Pirineos para repoblar la Cordillera Cantábrica, de un ave que fue común en nuestros cielos y que completa en cierto modo la estructura ecológica normal.

Pero desde el primer momento muchos dijeron, y dijimos, que no se dan las condiciones para la reintroducción de esa, ni de cualquier otra especie en nuestra naturaleza, No se dan las mínimas condiciones de respeto por nuestros ecosistemas, fauna, agua, bosques.

No se han tratado las causas que llevaron a esa desaparición. No se han erradicado las prácticas destructivas, la mentalidad depredadora y cortoplacista de muchos de los que habitan nuestros montes. No se ha acabado con la impunidad de aquellos que furtivean a su antojo, que matan lobos y los cuelgan como trofeos, que disparan a osos a plena luz del día, que dejan veneno en el campo.

Ni se atajan tampoco las causas por las que han desaparecido otras especies como el urogallo, y se mantienen prácticas de roturación de matorral, la eliminación de "alimañas", o criarlos en gallineros con poco futuro y sueltas lamentables, como la panacea que va a hacer retornar al "faisán" de nuevo a sus antiguos cantaderos. 

Sin atajar las causas de la destrucción de nuestro patrimonio, la reintroducción del quebrantahuesos seguirá siendo una masacre. Sin conocer en profundidad cómo evitar su retroceso, la recuperación de especies como el urogallo será un fracaso.

Y todo ello seguirá enviando al sumidero millones de euros un proyectos fracasados desde su origen, que alimentan los montajes de unos pocos, pero no atacan a la raíz de los problemas.

Sin educación ambiental, sin conciencia de lo que perdemos seguiremos esquilmando, destruyendo, incendiando y envenenando mientras enviamos al matadero millones de euros y decenas de individuos de especies en peligro. 

Pero esos sí, con abundantes sonrisas de triunfo efímero.

www.elcomercio.es/asturias/fapas-alerta-aparicion-20180505000812-ntvo.html
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...