Extinta por la mano del hombre, la cabra montés, el mueyu, habitó en Asturies hasta la década de 1890, hace ya más de 120 años. Hace unos 20, comenzaron a reintroducirse cabras montesas de las subespecie victoriae, la propia del Sistema Central y una de las dos subespecies de cabra hispánica que han sobrevivido, en León, en Riaño y en Los Ancares.

Réplica de una cabeza de cabra montés tallada en hueso de ciervo y hallada en la cueva de Tito Bustillo, lo que nos habla de la antigüedad de la presencia de la cabra montés en Asturies. Parque de la Prehistoria de Teverga.

Ahora en apenas dos días dos concejos: Llanes y Llaviana, quieren ser el lugar de reintroducción de cabra hispánica en su territorio con evidentes fines cinegéticos.
Aparte del fracaso de la reintroducción de esta especie en los alrededores del Dobra en las época de las alegres reintroducciones de ciervos y gamos con diferentes resultados (los "dorados" 50 del pasado siglo), hay algo en estas prisas que me "atufa". Tal vez las promesas electorales, tal vez la competencia, quizá lo cuestionable de la reintroducción.

El Macizo del Cornión desde Ponga, probablemente los últimos lugares donde habitó el mueyu, y quizá el más lógico para una posible reubicación de cabra montés en Asturies.
Cuando digo cuestionable lo digo en sentido estricto. Me cuestiona, me provoca dudas, preguntas...
¿Ya hay estudios que lo avalen? ¿Hay viabilidad económica para el proceso? ¿Será público o privado? ¿Y la gestión posterior? (Porque es un negocio, no lo olvidemos, vuelve la cabra para ser cazada, cobrando por los trofeos) ¿No habrá ya sobre saturación de lugares con cabras para cazar? Una reintroducción de este tipo requiere un proyecto a largo plazo, para obtener trofeos igual hacen falta 10 años ¿Quién asumirá hasta entonces una especie que compite directamente con el ganado, que es transmisora de epizootias como la sarna en Cazorla, que es una especie que va a atraer depredadores?
¿Se añadirá su control al trabajo de los cada vez menos motivados guardas forestales?
¿Será una reintroducción en un cercado como nos venden ahora con el Rewilding Europe?
Mi propia idea es que no es posible pensar en reintroducir una especie teniendo la cortedad de miras de un solo concejo. Sería necesario valorar en primer lugar la idoneidad del hábitat (probablemente idóneo si se trata de cazarlas con más comodidad que en los contrafuertes del Dobra donde no se reitroducirá porque en un Parque Nacional supuestamente no se puede cazar). Valorar a su vez las probables interacciones con otros herbívoros como corzos, ciervos, rebecos y ganado doméstico. Valorar la más que probable expansión hacia otras áreas y su impacto (Laviana limita con Redes, así que incluirlo en el estudio sería lógico). Valorar también la curiosa coincidencia de varias especies de herbívoros sin control natural por carnívoros como el lobo, pues seguro que la presencia de la cabra sería otra razón a esgrimir para el "control de cánidos" (o sea para matarlos a todos).
Demasiados estudios. Demasiado caros. Demasiado esfuerzo.
Creo que podría seguir añadiendo dudas pero dejo que le surjan a otros. En todo caso tengo claro que no habrá dudas para reintroducir las cabras: se sacará el tema de los puestos de trabajo que generará (¿?) y a correr.
Aunque también habrá quien piense que más nos valdría gestionar correctamente lo que nos queda en mano y dejarnos de cabras o bisontes europeos volando.
