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miércoles, 8 de febrero de 2017

Una visión pesimista de la Ría de la Villa

El 2 de febrero fue el Día Internacional de los Humedales. Año 2017

La lástima es que en vez de tratarse de un día de celebración, en Asturies solo puede ser un día de reivindicación y denuncia.

El estado de uno de los humedales RAMSAR de Asturies es lamentable: basuras, aguas residuales, plumeros de la pampa y otras especies invasoras por doquier, cierres abiertos, charcas casi secas  y las compuertas cerradas con candado, perros sueltos en la zona del Cierrón... y una sensación general de abandono.

Un invierno con menos aves que nunca, y lo que es peor, sin una mejora real a la vista.

El próximo día 14 está convocado el Foro de la Ría de Villaviciosa. Ojalá se consiga compromisos para avanzar en alguno de los temas principales, de los que las aguas residuales y las especies invasoras son, a mi juicio, los principales, aunque nada comparado con el peor de los males posibles: la indiferencia.



Basuras en las charcas de la zona del Cierrón

Plumeros de la pampa. Este no nació ayer. Erradicarlo ahora es mucho más complicado.

Y se extiende eliminando juncos, carrizos y lo que pilla.

A la orilla del camino, el cierre de alambre roto. No es que sirviese de mucho, pero algo disuade del paso que ahora es libre.

Canal ponzoñoso a la orilla de las charcas del Cierrón.

Albergue artesanal para gatos en la misma zona. Los gatos son una de las molestias principales por su capacidad depredadora.

martes, 3 de febrero de 2015

Avefrías en el Cierrón

Un grupito de avefrías (Vanellus vanellus) poco antes de este temporal. Tal vez con el aire frío de los próximos días lleguen más bandos o alguna sorpresa.

Se acicalan en las charcas del Cierrón, comen y descansan. Pero están inquietas y de golpe salen todas volando agrupadas y compactas. Dan un par de vueltas sobre la charca y después regresan.

Tal vez el azor que campea por la zona las tiene en ascuas y al menor movimiento sospechoso las pone en vuelo.


Averías en el Cierrón



Avefrías en vuelo


Vuelta a la charca





sábado, 10 de enero de 2015

Cercetas

Hoy la niebla era densa y las fotos son muy pobres, pero valgan de muestra para un lugar pegado al casco urbano de la Villa y desgraciadamente contaminado, con muchos restos de envases, intensamente transitado, y espectacularmente poblado de ánades reales, cercetas comunes, garcillas, agachadizas, patos cuchara, avefrías, andarríos, gallinetas, buitrones, mosquiteros, un halcón de ronda....

Las cercetas, esquivas a más no poder en la mayor parte de los lugares donde se concentran, son aquí algo más confiadas, seguramente por el constante trasiego de paseantes, lo que permite hacer alguna foto que de otra forma sería complicada.






Un espectáculo al alcance de cualquiera que pasee con un poco de paciencia y silencio por el entorno del Cierrón de la Villa.

domingo, 19 de enero de 2014

Espátula y la extraña pareja


Esta espátula solitaria por el Cierrón ayer mismo, repasó una y otra vez uno de los canales adyacentes a la granja que hay allí mismo.

Por el camino, engulló un par de pequeñas anguilas y buscó y rebuscó entre agua y fango. 
Mientras tanto una garceta que había estado posada por allí cerca, comenzó a acercarse hasta que acabó metida en el agua acompañándola y rebuscando tras ella.

Supongo que la espátula removía eficazmente el fondo y acabaría asustando pececillos que  podrían ser la comida de la garcilla. Así que esta se aprovechó un rato picoteando aquí y allá. 

Incluso se acicalaron una junto a otra durante un rato.

Al final la espátula se cansó y se fue. 

















Una curiosidad más en Villaviciosa

viernes, 8 de febrero de 2013

Buscar comida empapado

Ni luz, ni color, ni distancia... Sólo agua y más agua. Y viento. Unas condiciones idóneas para quedarse en casa. Y a pesar de todo, los limícolas de la La Villa (y el resto de fauna de Asturias) tiene que apañárselas para sobrevivir.

En otros sitios la comida empezará a escasear más aún. Aquí con buena vista y tino todavía hay bastante xorra que llevarse al pico.  






Y si el hambre aprieta igual hasta se atreve con los berberechos

lunes, 22 de octubre de 2012

Dos limícolas

Sólo son dos limícolas fotografiadas en la Ría de La Villa, el archibebe claro  (Tringa nebularia), estaba descansando en Misiegu, entre las barcas, ajeno al mundo. Durante las dos horas que estuve por un par de sitios de la ría contabilicé 8. Todos ellos solitarios, y excepto este, los demás con una actividad frenética, picoteando sin cesar. Hubo uno que me llamó más la atención, porque se alimentaba moviendo el pico a derecha e izquierda, aparentemente "peinando" el agua, más como una cigüeñuela.
El andarríos (Actitis hypoleucos) picoteaba como descuidado en una de las charcas del Cierrón pegadas al camino. No parecía molestarle lo más mínimo el tránsito de personas, niños o bicicletas, pero en cuanto me detuve para hacerle una foto, empezó disimuladamente a alejarse.
También pude observar dos espátulas, agujas, gallinetas (dos pollos), garcillas y garzas, amén de ánades reales y un par de verderríos, pero estaban demasiado lejos para mis ópticas fotográficas, aunque no para disfrutar un rato con los prismáticos.









miércoles, 16 de febrero de 2011

Pareja real


Los azulones, ánades reales o coríos riales, ya están emparejados y guardando territorio. En esta época, totalmente engalanados los machos y elegantemente discretas las hembras, se advierte como pocas veces la diferencia abismal entre ambos sexos (dimorfismo sexual) y la necesidad de pasar inadvertida de las hembras que son las que incuban y cuidan las crías y deben de ser lo más crípticas posibles. Los machos en cambio muestran a las claras lo fuertes y sanos que están, lo bien que superan el invierno y lo buenos que son sus genes: no pueden brillar más, y es un precio caro el que pagan, tanto energético como llamando la atención.


viernes, 11 de febrero de 2011

Envidia de Colimbo

Hoy he podido fotografiar un colimbo. No ha sido por casualidad. El jueves Bernardo Busto publicó en su blog Ría de la Villa que en el canal de entrada a la ría había un colimbo grande (Gavia immer) y mostraba unas fotos espectaculares.

Ayer viernes, pude acercarme a la ría y no perderme esta vez un ave que no es rara pero que sólo había visto una vez y que no había fotografiado.


Allí estaba pescando tranquilamente. La luz muy dura, mediodía, los niños chillando que también querían verlo...bueno, suerte que pude verlo un par de minutos y que me habían prestado un objetivo decente. Mereció la pena.


martes, 19 de enero de 2010

Un paseo por la Ría de la Villa con frío.

Durante el fin de semana del 9 - 10 de enero las bajas temperaturas, la nieve y el hielo se hicieron presentes hasta en las playas de Asturies.

Esta circunstancia no es especialmente anómala, suele ser de corta duración y viene acompañada de una entrada de aire frío y multitud de aves que habitualmente invernan en latitudes más norteñas, Francia principalmente.

La mayoría, en número, de estas aves pertenencen a dos especies; la avefría europea (Vanellus vanellus) y el chorlito dorado (Pluvialis apricaria) .



Ninguna de estas especies es rara en Asturies, al menos en su zona costera, rasas y rías, pero cuando éstas circunstancias climáticas concurren, el número de individuos aumenta de forma espectacular y se pueden ver sobrevlando prácticamente cualquier punto de la costa y los campos de alrededor.



En estos casos a la llegada de este contingente de aves traidas por las condiciones climáticas adversas se le da el nombre de fugas de tempero.



En esta ocasión las avefrías eran especialmente abundantes en las zonas de rasa costera, en praderas y porreos, pero mucho menos en las arenas o fangos de la ría como en otras ocasiones.
Visitamos Misiegu y el porreo más cercano a La Villa. En Misiegu apenas observamos nada más que garcetas (una muerta y dos vivas), unos 20 a 25 ánades reales nadando en la lámina de agua cercana a la isla del Bornizal y algunos chorlitejos.

Por el camino desde el coche multitud de avefrías, chorlitos dorados y cerca de Sebrayu un alcaraván.


Y en la zona del porréu al menos 6 garcetas, una garza real, multitud de avefrías, varias decenas de cercetas comunes y una veintena de patos cuchara, además de una pareja de tarros blancos.

También era notoria las bandadas de pequeños pájaros como pinzones y lavanderas picoteando entre las algas de Misiegu. Alguna de estas lavanderas eran de color muy oscuro, probablemente procedentes de Gran Bretaña.
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