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lunes, 30 de enero de 2017

La culpa es de los osos

Cuando a uno de los más importantes montañeros del mundo le preguntaron que por qué escalaba montañas la respuesta fue bastante simple:
"Porque están ahí"

Esa misma respuesta parece ser la que se aplica a los casos de los osos muertos en la última temporada en el núcleo duro de la conservación en Asturies.

Se mueren porque están ahí. 

En realidad es un éxito: como hay muchos, es normal que se les cace aunque sea a balazos furtivos, es normal que mueran en lazos, es normal que se busquen múltiples excusas para no averiguar las causas de que en Muniellos o alrededores (no quiero pronunciar nombres de pueblos porque luego me insultan por ecologista) todo el mundo ve osos desde sus casas, pero nadie ve quien mata a esos mismos osos.

En realidad, que haya doscientos osos es una muy mala noticia (excepto para los osos hasta ahora).

Ya llevamos un par de años en los que se habla de exceso de osos, de que se acercan a los pueblos, del miedo de los vecinos, de los daños, de que hay que devolverlos al monte, de que si ya hay, pues habrá que cazarlos.....

No sé de donde se saca que hay exceso de osos. Doscientos puede parecer un número elevado, pero sin conexión con otras poblaciones y partiendo de un mínimo cuello de botella genético, es un número ridículo. Además las amenazas para el oso han ido en aumento de la mano del sensacionalismo, de noticias que hablan de pelotas de goma para espantarlos, de pirotecnia...

Que haya más osos puede ser muy mala noticia.

Es muy mala noticia para los que viven del oso en extinción. Se puede acabar el chollo.

Es muy mala noticia para quienes hacen de la explotación de los recursos de todos, un negocio privado, porque muchos osos dan muchos problemas (más estudios de impacto ambiental, más restricciones, más incomodidades para hacer de mi capa un sayo)

Aunque la verdadera mala noticia es la indiferencia. O el silencio cómplice de los pueblos. O las sentencias vergonzantes que liberan furtivos. O la pasividad.

Si pones un lazo y te pillan, pero no pasa nada, si te libras, el mensaje es bastante nítido para quienes le tienen pillada la medida a destruir al límite de la legalidad. Si matas un oso de un tiro en pleno día, en la Reserva Integral, joya de la corona de los espacios protegidos, y tampoco pasa nada. Si cabe la sospecha de que no es solo uno... si además se mantiene la tensión permanente de la persecución implacable al lobo, con el que acaba equiparándose.

Pues al final todo vale. Da igual que sea un oso o una población de Centaurea somedana arrasada. Da igual ampliar superficie de eucaliptos que dejar sin explicar incendios forestales (provocados en un 90%, cifras oficiales)

Porque al final deja de tener importancia o acaba justificado. Y lo que hasta hace pocos años era el ejemplo de la recuperación y emblema de la educación ambiental que coloreaban los escolares, pasa a ser un ejemplo de la desgana de la sociedad por mantener, respetar e invertir en el único bien tangible que realmente puede legarse a nuestros hijos: la naturaleza que nos queda.

Y la culpa será de los osos. Por acercarse demasiado, por dejarse ver, por recuperarse en el mínimo margen que les damos siempre pendiente su existencia de que sean rentables.
Oso muerto de un disparo por un furtivo en Moal. Foto de LNE.







domingo, 27 de marzo de 2016

Biomasa: el nuevo petromocho

El nuevo paradigma económico para Asturies es que estamos desperdiciando nuestro bosques dejando que produzcan maleza, cuando podrían estar regenerando nuestra economía convirtiéndonos en la imagen mundial de la energía producida por la quema de biomasa.

Cerramos las centrales térmicas que utilizan carbón y pasamos a utilizar biomasa en nuevas centrales térmica creadas "ad hoc", supongo que al lado de la regasificadora. Quemamos biomasa, seguimos produciendo energía eléctrica y además creamos un montón de puestos de trabajo que se dedicarán a recoger, talar, desbrozar y gestionar toda esa maleza, ramas, troncos caídos y demás restos vegetales que forman parte de los bosques naturales para convertirlos en parques.
No en Parques Naturales donde la protección y la gestión sostenible sea el modelo.
Parques para urbanitas donde el suelo esté tan limpio, el césped tan impoluto y los árboles crezcan tan ordenados que seamos envidia de respeto natural mientras nos visitan turistas embelesados.
Y parque además donde se levanten nuevos embalses para seguir creando fuentes de energía "limpia".

Yo no entiendo mucho de todo esto, pero cuando en el Parque Natural de Somiedo HUNOSA propone crear un centro de combustión de biomasa (de la biomasa "inútil" que se "pierde" en forma de troncos abandonados y matorrales inmundos) que de energía a Pola de Somiedo y la convierta en un lugar de peregrinaje para los gurús de la sostenibilidad, y cuando se propone para el Parque Natural de Redes que se convierta en el surtidor de biomasa para toda Asturias.... aquí hay números que fallan y mucho calentar cabezas con palabras huecas.

Ahora que HUNOSA desaparece como pozo sin fondo del dinero de todos y garantía de mantener a buena parte de Asturias como rehén económico de sus prejubilaciones y fondos mineros, ahora nos sale con nuevas formas de explotación de los recursos de todos.

No sé si alguien se ha parado a pensar que lo que se considera restos orgánicos, broza, matorral, ramas, troncos caídos inservibles... son parte fundamental del ecosistema forestal por el que se crean  en buena parte, las figuras de protección ya mencionadas. Que esa masa orgánica es el sustento de buena parte de la biodiversidad por la que se fundamenta esa protección, y que la visión meramente economicista de los recursos naturales de Asturies, es obsoleta a demás de falsa.

Por otro lado se ahonda en la idea de que los cultivos forestales son bosques, lo cual es falso desde el inicio, o que los bosques que no son talados o "entresacados" por las empresas madereras, no están siendo rentables. 

¿Alguien en su sano juicio ha hecho números? ¿Alguien en su sano juicio, se ha planteado, no ya las cuestiones medioambientales básicas, si no las meramente económicas? ¿Alguien se ha planteado el número de años necesarios para que un bosque medianamente sano produzca las toneladas de biomasa "excedente" necesarias para una mínima tasa de reposición sostenible para que algo así sea rentable?. 
Por no hablar de las dificultades de saca, transporte, permisos, incumplimientos de la legislación ambiental, incumplimiento de la normativa por la que se concedieron los títulos de Reserva de la Biosfera, incumplimiento de los recientemente aprobados IGIs, etc.

No tengo ni idea a quienes se les está vendiendo esta burra, pero aparte de los daños irreparables que se hace al conjunto de la sociedad a la que se le presenta buena parte del ecosistema como algo que se está desperdiciando, aparte de esa falacia, a alguien se le está poniendo cara de "troncomocho" y le están vendiendo una empresa imposible que puede hacer un daño irreparable y que no tiene cabida en el ordenamiento actual de Asturies.

Yo creo que últimamente los titulares de los periódicos asturianos los escriben directamente para provocar. Unas veces provocan enfrentamientos, otras pocas provocan risas, pero las más de las veces provocan pánico.
Para más y mucho mejor información os invito a leer los artículos sobre el mismo tema en los blogs naturalezacantábrica.blogspot.com de David Álvarez, y cantabricus.org de Mario Quevedo.



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