Por tratarse, probablemente, de las flores más llamativas de la primavera estas han sido las más fotografiadas de marzo y abril. Estos días ya no hay narcisos al nivel del mar y su floración se ha ido desplazando junto con el ascenso de las temperaturas hacia la Cordillera.
Así que estos días (y desde hace algunas semanas) la máxima floración ha sido la de el Narcissus asturiensis, pequeño pero muy abundante en altura, también la de Narcissus bulbocodium var. nivalis que forma alfombras en las praderas favorables en cervunales y claros de brezales.
Y quedan aún floraciones de narcisos de gran tamaño, muchos de ellos dentro de los bosques o en sus orlas cercanas es el caso de Narcissus leonensis 