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martes, 1 de enero de 2013

Atardece sobre Peña Ten

Últimos días del año y últimos rayos de luz sobre Peña Ten vista desde el Valle de Burón (León). 
La boina de niebla sobre la nieve y los rayos del sol poniente le dan un aspecto de volcán fuera de lugar.


Se aprecian especialmente los circos glaciares que coronan la Peña por su cara sur. 

martes, 18 de diciembre de 2012

Raquetas hacia Ventaniella

Hace una semana y pico había un montón de nieve en toda la Cordillera. Nieve que bajó bastante y que a partir de los 1.000 metros era una capa espectacular. A día de hoy no queda ni rastro. Pero en esta primera entrada de nieve de este año, había suficiente para sacar las raquetas a cumplir.

Después de pasar por Tarna, a unos seis kilómetros hacia Riaño, hay un área recreativa con unas mesas y bancos que en verano deben de estar genial para comer a orillas del Esla y afluentes, pero que en esta ocasión nos sirvió de guía para encontrar un sitio donde dejar el coche sin molestar al quitanieves y poder encontrar el puente que cruza el río y da inicio a un PR (LE-20) que lleva del pueblo de La Uña al puerto de Ventaniella, y de ahí pista adelante hasta Sobrefoz en Ponga.

En verano es también entrada a Arcenoriu entrando por la collada que separa Pena Ten y Pileñes, y es un precioso lugar para visitar el valle de Vallosín. 
En invierno resultó espectacular y frío, muy frío. El viento en el paso que da a Ventaniella era del que convierte al "Windstopper" en casi una broma y el día nublado y bastante amenazante nos tuvo en vilo hasta regresar, pero se portó.

No íbamos con afán de ver nada en especial y sólo el paisaje compensaba con creces, pero de lejos (y por tanto con fotos testimoniales) disfrutamos del hecho de ser los únicos atrevidos del día por la zona y pudimos ver algún rebeco (lejano), un par de raposos, una cierva perdida, huellas de lobo, y un paso rápido de águila real. 
Y el bosque helado, clavado por el frío, detenido y azul.

Para llegar a Ventaniella no hay pérdida siguiendo los postecitos del PR, pero no tienen bastante altura para seguirlos con nieve, así que hay que aprovechar el sentido común y alguna flecha pintada en muros para asegurarte el camino, aunque en realidad no hay pérdida posible siguiendo la pista que desde el puente llega a un enorme refugio para ganado y después hay que girar ligeramente a la derecha por detrás del refugio y seguir hacia la collada más evidente.
Se sube durante una media hora y llegamos a la portilla, al puerto propiamente dicho. Un tubo entre riscos, estrecho y ventoso que salva en llano el paso y nos deja en las brañas sobre Ventaniella. Y el bosque de la Salguerosa al fondo.

En todo el día no pasamos de los 2ºC, lo que explica que la nieve se mantuviese todo el día sobre las ramas.
Un hermoso paseo a repetir en primavera y luciendo el sol. 

Seguimos las vallas porque el camino estaba medio metro más abajo (o más)

Águila real, muy, muy alta

El mismo águila acelerando

El Esla como un arroyo en el valle de Vallosín. El edificio grande es el refugio de ganado.

En raquetas bien. Sin ellas hubiese sido imposible avanzar.


Vallosín

El bosque cargado de nieve

Robles en la ladera de solana, cubiertos de nieve y hielo

No están nítidos porque estaban muy lejos, pero nos vigilaron buena parte de la jornada

Otro vigía, esta vez aún más alto y con cuernos.

Ponga. Bosque de la Salguerosa. Abajo estaba Ventaniella, pero ya rodeada de sombras. Las cabañas son de una braña al borde del camino real.

Huellas de lobo. Muchas en toda la collada. Supongo que también nos estarían vigilando.

Regresando. Pasamos cerca del área recreativa, pero al otro lado del río.
Un paseo. Aunque con las raquetas se hace un poco más pesado y lo que normalmente sería hora y media o dos horas, casi se nos hizo cinco (bueno, las fotos y el bocata a cubierto también llevan su tiempo y uno de los arroyos que estaba bien cargado, nos hizo rodear un rato).
Si todo va bien no será la última invernal de la temporada.  

domingo, 16 de octubre de 2011

El falso otoño de Ventaniella




Ayer estuve en el Puertu Ventaniella, en la cabecera del río Ponga que originalmente era la cabecera del Sella, aunque con la apertura de la carretera del Pontón se le cambió el nombre. Jovellanos pasó por este puerto y explicaba que era el nacimiento del Sella, del mismo modo que el primer pueblo de Ponga entrando desde Amieva se llama Sellañu.

Disquisiciones históricas al margen Ventaniella es una maravilla: praderas de montaña, rodeadas de bosques de haya muy bien conservadas, una calzada medieval que aún se conserva en algunos puntos, una venta y una ermita en perfecto estado, leyendas, rutas de montaña, tranquilidad...


Ayer, 14 de octubre, el color de Ventaniella era otoñal, pero el otoño no había llegado a Ventaniella, el color era producto de la sequía que afecta a la Cordillera en estas últimas semanas. El color no era el brillo del las hojas otoñales, naranjas, amarillos, rojizos; era el color marrón de las hojas crepitantes por la sequía, y el paisaje estaba marrón, pardo, mustio.



Las hojas de los abedules sí estaban amarillas, lo que tampoco es extraño porque en la época de pérdida de hojas de los abedules en la franja superior del bosque es más temprana.


Pero las hayas están secas, no hay setas, hay agua pero poca y el pasto está ralo.




Eso sí, hay frutos, hayucos en abundancia, escaramujos, avellanas...


El otoño entrará con el agua, quizá comience a cambiar también el color de las hojas.




En la foto hay sólo un haya con color de otoño, anaranjado, el resto es el color de la sequía

viernes, 18 de junio de 2010

Babosa de bosque


Las babosas de bosque (Geomalacus maculosus) son uno de los escasos moluscos protegidos por la legislación europea y por extensión asturiana. En este caso su interés viene dado por una evidente escasez de citas y una distribución cuando menos curiosa con dos poblaciones disyuntas: una en la Cordillera Cantábrica, con un máximo aparente en Asturias, y la otra en Irlanda. Hay varias razones por las cuales es una especie escasa al menos en sus citas: una tendencia a los hábitos nocturnos aunque en dos de las cuatro o cinco ocasiones en las que he localizado ejemplares, estos fueron vistos a mediodía y tal y como indica su nombre, los hábitos forestales en bosques relativamente maduros, pero sobre todo con abundancia de líquenes, que son su alimento principal. Dado que los líquenes no son el grupo con mayor presencia en nuestro mundo, es probable que su escasez también esté relacionada con la fragmentación y la pérdida de calidad de su hábitat. Curiosamente problemas comunes a otras especies en peligro, o amenazadas de nuestra fauna.
De todas formas su verdadero estatus es desconocido y es otra muestra de una de las lacras principales de la protección del medio ambiente: no hay datos fiables, comparables y accesibles. Tampoco hay educación respecto a la mayor parte de especies, ni planes ni seguimineto de las mismas ( o si lo hay es papel mojado, como en el caso del lobo)
Pongo de ejemplo esta misma especie. El otoño pasado pude observar tres ejemplares de esta babosa de bosque en dos noches consecutivas y en el mismo lugar: el pueblo de San Juan de Beleño, capital del Concejo y Parque Natural de Ponga. ¡En el pueblo!, al borde de la carretera, en un jardín y en una pila de madera.
A los habitantes de Beleño, este tipo de babosa les resulta más familiar que las típicas Arion ater y las describen con fidelidad, explicando que son habituales, pero aún más en otoño cuando se traen árboles cortados (y cubierto de líquenes) para la madera necesaria para el invierno. En Beleño aparenta ser una especie, si no habitual, al menos bastante común. Lo mismo podríamos decir de la zona del desfiladero de los Beyos, e incluso del interior de los bosques conservados del Parque Nacional de Picos. No digo con esto que no deba estar protegida o que es casi una plaga, si no que en realidad está protegida por algún tipo de curiosa coincidencia, pues existen especies cuya presencia debe ser bastante menos habitual y que no aparecen en ninguna lista, pero... de las que en realidad, como en el caso de la babosa de bosque, desconocemos su estatus.
Mientras aparecen esos conocimientos, disfrutaré observando a uno de los animales más curiosos de nuestra fauna.

Posted by Picasa

viernes, 14 de mayo de 2010

NP Lobos en Ponga



NOTA DE PRENSA

(Miércoles, 12.05.2010 )


Asunto: La Consejería de Medio Ambiente pondrá en marcha un dispositivo especial para controlar la población de lobos en el concejo de Ponga (1 página).

Con esta actuación, que se llevará a cabo de forma inmediata, se abatirán dos ejemplares

La Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras pondrá en marcha un dispositivo de carácter excepcional para controlar la población de lobos en el concejo de Ponga.

La actuación será realizada por los técnicos de la Guardería de forma inmediata, una vez que las condiciones meteorológicas sean favorables para el desarrollo de los controles.

Esta medida responde a la excepcionalidad que contempla el Plan de Gestión del Lobo, cuando en una zona hay un número considerable de daños en ganaderías, que genera especial malestar entre los habitantes del territorio.

El objetivo actual es, por tanto, abatir tres ejemplares más de los que aparecen recogidos en el Plan de Gestión del Lobo para la zona centro-oriental. Hasta ahora ya se ha acabado con un ejemplar y, ahora, con el nuevo dipositivo, se pretenden abatir otros dos cánidos.




Supongo que las dudas que me surge a mí respecto a para que sirven los planes de gestión de especies le pueden surgir a cualquiera.
Si los planes de gestión sirven para saltárnoslos a la torera y crear excepcionalidades cuando sea, entonces nos podemos ahorrar el viaje.
Si matar lobos sin un estudio previo, en plena época de cría (cuando ya no matas uno, si no que probablemente afectarás a todo el grupo) si todo depende de la presión que ejerzan los ganaderos (y digámoslo claro el chantaje político que se ejerce en un lugar como Ponga donde la tensión con la alcaldía y la inoperancia de la administración del Parque son más que evidentes)....

Entonces ¿para qué sirven los planes de gestión de una especie de la que además se le pagan los daños y más si están en un Parque Natural?

Pagamos el doble, una por las reses muertas, y otra por cazarlos. (Además del dinero que se invierte en conservación para luego cazar). Sólo puedo intuir que de nuevo se aplican criterios poco claros, con motivación política y dónde el lobo es moneda de cambio.

La gestión del medio natural en Asturias sigue siendo una tarea a medias.


Gracias a mi informante Mr. T.

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