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jueves, 10 de octubre de 2019

Perdiz pardilla

Hay especies que, sin ser emblema, sí son bandera de un territorio. Su presencia es determinante para clasificarlo, para comprenderlo y deberían ser para gestionarlo. 

Especies como la perdiz pardilla (Perdix perdix), propia de ambientes atlánticos, propia de la Cordillera Cantábrica, alrededores de Pirineos y zonas limítrofes, propia de la fauna cantábrica, mezcla única de especies atlánticas y mediterráneas, y por ello ecotono al límite de lo posible en estos tiempos de cambio veloz.

De hecho su distribución actual está seriamente amenazada por la caza, por confusión con la perdiz roja (Alectoris rufa), los usos del hábitat (fuegos, estaciones de esquí, minería, algunas formas de turismo con ocupación masiva del territorio,...) la fragmentación (desde Sanabria y el Caurel hasta la Sierra de la Demanda y el extremo de Pirineos en Gerona) y según Purroy en http://vertebradosibericos.org, se espera una contracción del hábitat entre el 99 y el 100% para finales del siglo XXI.

Es probable que, como en otras especies, el cambio climático vaya arrinconando a la pardilla en los sectores más altos de la Cordillera hasta que no quede dónde ir.

Pero ver perdices pardillas aún no es extraordinario en la Cordillera Cantábrica.

Tampoco es habitual. Son desconfiadas y muy miméticas. Pero no son escasas todavía (al menos no tanto como otras especies) y los encuentros, aunque en general fugaces, son casi normales cuando pateas determinadas áreas con frecuencia.

En el Parque Natural de Somiedo en las zonas de matorral y praderas altas, desde los 1.000 metros ya se pueden encontrar.

Casi siempre en pequeños bandos de entre tres y seis individuos, aunque en invierno vi uno de unas quince sospecho que no todas eran pardillas. También otras veces en parejas. 

En esta ocasión cerca del Collado de Balbarán o la Farrapona, esta primavera, en una pradera a la que el ganado no había accedido aún y la hierba estaba alta.

En una semana o poco más, cuando las reses entran, no quedará refugio en la hierba pastada hasta dejarla como un campo de golf. Entonces se acercarán a los escobonales y piornales donde estarán todo el verano.

Las dos imágenes siguientes son parte del hábitat de la perdiz pardilla en el Parque Natural de Somiedo y en el Parque Natural de Babia y Luna.

Las siguientes son dos ejemplares de pardilla que pasearon a nuestro alrededor en la pista que comunica Torrestío con la Collada de Balbarán.


Valle de Lago, praderas del Valle y Pena L.lana al fondo

Reguero de la Forcada y las Ubiñas al fondo


Perdix perdix



Mimetizada

Cruzando sin mirar


viernes, 28 de abril de 2017

Nota breve: el oso suicida

No bastaba con tener un orificio en el cráneo con "destrucción de hueso de forma irregular" y además con los bordes quemados.

No bastaba con que le falte la piel, la carne del tórax, las extremidades garras incluidas...

No bastaba con cortes y apenas uno o dos días entre que murió y fue encontrado (no varias semanas como se dijo inicialmente)

No bastaba con todo eso, con una descripción que es casi grotesca.

Además resulta que el oso encontrado en los alrededores de Moal, lindando con Muniellos, en el sancta sanctorum de los espacios protegidos asturianos, el 7 de enero, con un frío de mil demonios, se le ocurrió suicidarse comiendo setas mortales (Amanita phalloides se entiende).

Una "fartura" para más INRI.

Fartura de setas venenosas en enero, a bajo cero, cuando hace meses que no quedan setas en el monte.
Con algo "semejante" a un disparo en la cabeza. Desollado. Y con la carne desaparecida.

Yo no tengo ni idea de quién es la persona que ha escrito esta ristra de despropósitos, pero realmente parece que ha sido quién se ha atiborrado de una tortilla de setas alucinógenas.

Supongo que entra dentro de la estrategia de la desinformación. Evitar las palabras "veneno", "furtivos", "delito", "cacería ilegal", "especie protegida" o "carne para hacer chorizos".

Porque sinceramente, es más creíble que mataron al oso de Moal disparándole a bocajarro una bala de amanitas congeladas, para después hacerse una alfombra con la piel, unos ceniceros con las garras, y chorizos con la carne, que toda la historia que nos quieren hacer tragar desde la prensa y los responsables de la protección del Medio Ambiente en Asturias.

O mejor aún: fue el mismo oso quien, abrumado por su incapacidad para bailar de forma tan televisiva como los responsables de su protección, decidió suicidarse, desollarse y vender su carne por internet a diferentes "youtubers" de moda.


Estado en el que se encontró el oso suicida de Moal que ingirió setas veneosas antes o después de morir.

http://www.lne.es/asturias/2017/04/27/fartura-setas-venenosas-mato-segundo/2094991.html
http://www.lne.es/asturias/2017/04/26/segundo-oso-muerto-moal-murio/2094911.html

miércoles, 8 de marzo de 2017

Omertá


El ganadero que quería el dinero se puso delante del coche y empezó a gritar: "Hijo de puta, cabrón de mierda, chulo. Te voy a matar cuando te vea por la calle. No te quiero ver por Valle del Lago. Te voy a despellejar como el lobo a las cabras. Si te veo por Somiedo, te mato. No salgas de casa por la cuenta que te tiene. Sé donde vives y conozco tu coche. Cuando lo vea te lo destrozo, cabrón"

Fuente la Nueva España 7-3-17

La mayor de las causas de la desgracia que sufre Asturies en la gestión de su cada vez más esquilmada biodiversidad, es la omertá.

Un código oculto, un código de "honor" que prohíbe colaborar con las autoridades legalmente constituidas, bien para informar sobre delitos que se conocen o bien para buscar la propia justicia.

Así se vive en la Asturies rural, y a menudo también en las villas pequeñas o medianas. Siguiendo la máxima perpetua de "pueblo pequeño, infierno grande"

Se vive como en los peores años del terror en el País Vasco profundo. Donde todos saben, todos callan, todos desconfían y todos, por silencio cómplice o por apoyo sincero, son culpables.

Atenazados por un código que impide hablar con libertad, oponerse a la opresión de quien grita más alto, amarrados a presiones sociales que impiden pensar diferente. Dentro de un permanente conflicto de intereses económicos opacos, mezclado con un cóctel explosivo de resentimiento de años, triquiñuelas y frustraciones por permanentes agravios, unos reales, otros inventados.

Unas veces son los incendios, otras matar los cormoranes, otras la pesca furtiva, otras la amenaza o agresión a los que cumplen con el trabajo de proteger la naturaleza, otras colgar lobos exhibiendo en público el poder del furtivo. Todas es el miedo. Miedo al vecino, al qué dirán, a denunciar, a ser despreciado, y miedo a la violencia latente en el fondo de saco de muchos pueblos y valles.

Y como rehenes víctimas de un síndrome de Estocolmo colectivo, los agravios personales se convierten en colectivos y los daños a uno son daños "al pueblo" al que continuamente los políticos, los ecologistas, los guardas.... agreden y denigran porque viven en despachos de ciudad lanzando de vez en cuando lobos, sapos y culebras desde helicópteros negros del viejo ICONA.

Y bajo el silencio cómplice, la administración del gobiernín, empeñada en seguir "arreglando" las cosas con dinero: pagando por daños, permitiendo matanzas cada vez mayores e injustificadas, subvencionando una y otra vez la misma vaca, aceptando el fraude, negando las evidencias, defendiendo alcaldes indecentes, ocultando los datos, pescando votos, abandonando a los guardas a su suerte, dejándose chantajear, permitiendo con un silencio cómplice, la destrucción del patrimonio que debe guardar y garantizar

Y todos bajo una omertá pesada como una losa, cimentada en el miedo, crecida en la desconfianza y alimentada por la certidumbre de que no hay vuelta atrás, de que antes o después no podrán seguir haciendo lo que les dé la gana porque ni el aire, ni los ríos, ni los montes, ni los lobos son suyos y por muchos que maten o exhiban trofeos macabros, ese modo de vida, esa impunidad, ese silencio opresivo, está acabado y son como soldados japoneses luchando en su jungla aunque la guerra se ha perdido. 

Porque saben que ese mundo cerrado donde se disponía de la vida y de la muerte, ya no existe pero se resisten a aceptarlo.


¿Nadie más encuentra similitudes entre lo que ocurre en Asturies con las cabezas de lobo y la iconografía de la mafia?


 

lunes, 30 de enero de 2017

La culpa es de los osos

Cuando a uno de los más importantes montañeros del mundo le preguntaron que por qué escalaba montañas la respuesta fue bastante simple:
"Porque están ahí"

Esa misma respuesta parece ser la que se aplica a los casos de los osos muertos en la última temporada en el núcleo duro de la conservación en Asturies.

Se mueren porque están ahí. 

En realidad es un éxito: como hay muchos, es normal que se les cace aunque sea a balazos furtivos, es normal que mueran en lazos, es normal que se busquen múltiples excusas para no averiguar las causas de que en Muniellos o alrededores (no quiero pronunciar nombres de pueblos porque luego me insultan por ecologista) todo el mundo ve osos desde sus casas, pero nadie ve quien mata a esos mismos osos.

En realidad, que haya doscientos osos es una muy mala noticia (excepto para los osos hasta ahora).

Ya llevamos un par de años en los que se habla de exceso de osos, de que se acercan a los pueblos, del miedo de los vecinos, de los daños, de que hay que devolverlos al monte, de que si ya hay, pues habrá que cazarlos.....

No sé de donde se saca que hay exceso de osos. Doscientos puede parecer un número elevado, pero sin conexión con otras poblaciones y partiendo de un mínimo cuello de botella genético, es un número ridículo. Además las amenazas para el oso han ido en aumento de la mano del sensacionalismo, de noticias que hablan de pelotas de goma para espantarlos, de pirotecnia...

Que haya más osos puede ser muy mala noticia.

Es muy mala noticia para los que viven del oso en extinción. Se puede acabar el chollo.

Es muy mala noticia para quienes hacen de la explotación de los recursos de todos, un negocio privado, porque muchos osos dan muchos problemas (más estudios de impacto ambiental, más restricciones, más incomodidades para hacer de mi capa un sayo)

Aunque la verdadera mala noticia es la indiferencia. O el silencio cómplice de los pueblos. O las sentencias vergonzantes que liberan furtivos. O la pasividad.

Si pones un lazo y te pillan, pero no pasa nada, si te libras, el mensaje es bastante nítido para quienes le tienen pillada la medida a destruir al límite de la legalidad. Si matas un oso de un tiro en pleno día, en la Reserva Integral, joya de la corona de los espacios protegidos, y tampoco pasa nada. Si cabe la sospecha de que no es solo uno... si además se mantiene la tensión permanente de la persecución implacable al lobo, con el que acaba equiparándose.

Pues al final todo vale. Da igual que sea un oso o una población de Centaurea somedana arrasada. Da igual ampliar superficie de eucaliptos que dejar sin explicar incendios forestales (provocados en un 90%, cifras oficiales)

Porque al final deja de tener importancia o acaba justificado. Y lo que hasta hace pocos años era el ejemplo de la recuperación y emblema de la educación ambiental que coloreaban los escolares, pasa a ser un ejemplo de la desgana de la sociedad por mantener, respetar e invertir en el único bien tangible que realmente puede legarse a nuestros hijos: la naturaleza que nos queda.

Y la culpa será de los osos. Por acercarse demasiado, por dejarse ver, por recuperarse en el mínimo margen que les damos siempre pendiente su existencia de que sean rentables.
Oso muerto de un disparo por un furtivo en Moal. Foto de LNE.







miércoles, 16 de septiembre de 2015

L.lamuergues y tremedales

Las l.lamargas o l.lamuergues, turberas o tremedales, son lugares difíciles para vivir, olvidados o denostados casi siempre y a menudo únicos en diversidad y supervivientes.

En Asturies las turberas o los ambientes turbosos, no son extraordinariamente abundantes, pero tampoco tan escasas como creemos. Ha habido algunas con una intensa explotación de su principal recurso (la turba) hasta hace apenas unos años, como las habidas en Llanes (Roñanzas), otras a pesar de estar protegidas sobre el papel, ser hábitats de interés comunitario y poseer entre sus habitantes varias especies de plantas protegidas, han sufrido y sufren, agresiones constantes como la construcción del polideportivo de Cuideiru/Cudillero, justo en el límite de la turbera costera de Dueñas, la construcción de pistas en la Vega Comeya en el Parque de Picos, o al comienzo del pequeño valle de Prefustes en Somiedo que ha provocado la desecación parcial de la turbera más importante en extensión y diversidad de Asturies.  

Otros problemas de gravedad para la conservación de las turberas, o de los ambientes turbosos, l.lamargales, etc., son el desconocimiento, la ignorancia, la falta de sensibilidad ante ambientes que no tienen "tirón" turístico o mediático, a los que no se les da la importancia que merecen, y el incumplimiento flagrante de la legislación con la que nos regimos.

Así sufren agresiones por pisoteo de turistas y ganado, por apertura de pistas, por fuego, etc., en Picos de Europa, en el entorno ya muy degradado de Leitariegos, en Somiedo, Llanes, Cuideiru, etc,

Y aún así conservan ejemplos admirables de biodiversidad, de colores, de formas, de variedades, de adaptaciones al encharcamiento y la falta de nutrientes, incluso a la eutrofización o la desecación temporal.

Un ejemplo de la belleza que encierran está en las Droseras o atrapamoscas, rocíos del sol, unas pequeñas plantas carnívoras, delicadas y fotogénicas, de las que muestro dos especies de las tres que aparecen en Asturies: la Drosera rotundifolia  pequeñas y de hojas redondeadas, más abundante y presente casi a cualquier nivel y la Drosera anglica o drosera de hoja larga, más grande y mucho más escasa, con muy pocas localidades donde esté presente en la Cordillera Cantábrica.

Drosera rotundifolia o atrapamoscas

Drosera rotundifolia o atrapamoscas, detalle de la hoja con la gotitas de líquido con el que atrapan pequeños insectos para compensar la pobreza de nutrientes del ambiente donde se desarrollan.
Drosera anglica o de hoja larga

Drosera anglica o de hoja larga, detalle.


Esfagnos, musgos formadores de turba.

La falta de control y de voluntad para proteger nuestras turberas, provocan situaciones de degradación de las mismas por causas perfectamente evitables como la entrada del ganado. Una sencilla valla perimetral como las instaladas en algunos puntos de Comeya o Liordes, en el marco de un programa Life, sería suficiente.

martes, 25 de agosto de 2015

Maldito Theodore Roosevelt

La culpa de todo la tiene Theodore "Teddy" Roosevelt, 26 presidente de los EEUU. Si hubiese matado a aquel oso puesto en bandeja, si hubiese seguido su instinto de cazador (muy cazador por mucho que además se le recuerde como un gran conservacionista y tenga hasta un Parque Nacional con su nombre) y dejarse de contemplaciones, no habría ositos de peluche (teddy bears) y por lo tanto no habría legiones de traumatizados que piensan que un oso es una mascota en potencia,  un amigo al que abrazarse para no tener miedo por las noches ni mearse en la cama, listo para ser acariciado, que se tumbará amigablemente a que le rasquen la barriga mientras ronronea con un tarro de miel que te ha cogido de la cestita.


Caricatura que hizo célebre a Roosevelt al no disparar a un oso "preparado" en una cacería por considerarlo poco deportivo.


La culpa de todo puede tenerla Roosevelt, o puede que sea que después de décadas de hablar de protección y conservación de los ecosistemas y de las especies, de favorecer espacios naturales y de convertir la protección del medio ambiente en un tópico educativo, empresarial, político y social, al final no hayamos entendido nada y lo único que verdaderamente cuenta son los votos y la pasta gansa.

Cuando hace años, en una reunión sobre conservación y medios de comunicación desarrollada en Somiedo (en un episodio que creo que ya he contado), el periodista ambiental Benigno Varillas, preguntó a la Consejera y al Director de Recursos Naturales, que cuando se le permitiría criar osos, la concurrencia se echó las manos a la cabeza y cayeron críticas como pedrisco.

Yo entendí que era un provocación, pero tal vez fue un caso de clarividencia y Varillas veía hacia dónde se dirigía el proceso de conservación (si se le puede llamar así) de las especies protegidas en Asturies (y resto).

Hacia un modelo productivista: solo merece la pena la conservación de lo económicamente rentable, y en cuanto sea posible hay que hacerlo producir beneficios contantes y sonantes.

Y en eso estamos.

Primero se promocionó la visita al "País de los osos" por parte de empresas ambientales, pero eso quedaba corto. Luego se publicitó la observación de osos desde lugares generalmente lejanos a menudo acompañados de guías, en una situación un tanto "secreta", pero internet es lo que tiene y ahora mismo desde varias carreteras y con un buen telescopio (o sin él) cualquiera sabe cuando ir a ver. 

Ya puestos se hizo un aparcamiento y ahora ya la carrera es desbocada: Cangas construye dos miradores para ver osos (ya sin cortarse), Somiedo planea ampliar aparcamientos para el supermercado oso y Degaña (que abrió la lata) busca nuevas ubicaciones (yo propongo el castillete de la mina y así combinar una visita rápida a todos los atractivos que un turista puede soportar en una mañana)

Obras de creación de aparcamiento y mirador para poder ver osos.

Y así los guías que te llevan a ver osos no creo que tengan mucho trabajo porque en cualquier periódico o televisión, y no digamos en internet, puedes encontrar la situación exacta de media docena de osos como quien mira la previsión de las mareas.

La cuestión es que a nadie le importa el oso, ni la conservación, ni las consecuencias que esta carrera hacia ninguna parte conlleva.

Está claro que ya tenemos osos habituados a las personas en algunos puntos, al olor de su comida, al ruido de sus voces y a la falsa seguridad de unas distancias de observación que en algunos lugares son ya escandalosamente cortas.

Por desgracia ya sabemos qué les ocurre a los osos cuando recurren a la situación contraria y van a visitar humanos: primero los vecinos les dan manzanas y luego acaban encerrados de por vida en Proaza, tal y como le ocurrió a Molinera. 

Pero pronto esta carrera de avistamientos requerirá resultados y como ya advertí hace años, pronto, muy pronto, si ofertas ver osos, necesitarás asegurar el avistamiento: se cebarán osos, si es que no se está haciendo ya, porque hay fotos y vídeos que huelen a chamusquina desde lejos.

Y eso no deja de ser el fin para los osos: el día que deje de ser un "teddy" y de pronto demuestre que al fin y al cabo es el mayor carnívoro de la Cordillera, un depredador ágil, acostumbrado ahora a la presencia humana, sin miedo.  Pasará de ser especie estrictamente protegida a especie peligrosa, perseguida y.... ¿cazada? Estamos perdiendo el norte.

Y mientras tanto sigue sin haber protocolos de actuación, sigue sin explicarse a los turistas, vecinos, montañeros... que el oso no es un peluche, y sobre todo sigue sin haber un plan. No hay un plan de gestión la para la situación actual, el actual es un plan obsoleto y en algunos casos rayando el absurdo, dada la situación. 
Ni lo hay para un previsible aumento del número de individuos, con más de trescientos osos en la Cordillera. Ni para las evidentes consecuencias de gestión y convivencia entre osos y humanos.

¿Alguien tiene un plan?

Maldito Teddy Roosevelt ¿por qué no mataste a aquel pobre oso?

(Relacionado con el mismo tema pero escrito años atrás ver: 
  http://naturalezaenasturias.blogspot.com.es/2010/09/sobre-ciervos-y-osos.html)

jueves, 23 de julio de 2015

Hay especies de primera y especies ..... ¿de tercera?

Siempre he defendido que es positivo para la conservación de un ecosistema o de un territorio, encontrar un emblema, una especie señal, un icono que movilice y que se convierta en símbolo para todas las personas que, no siendo expertas, tengan sensibilidad con la conservación de un paisaje, un espacio o del patrimonio natural de una lugar.

Es más fácil conectar con un símbolo y es más sencillo justificar la conservación de un territorio en función de esa especie "bandera".

Pero sospecho que la simplificación puede llegar a convertirse en el problema. 

Y es que al asumir el concepto conservación en una sola especie e identificar la conservación de un sistema con la de una sola especie (a veces con un solo individuo), dejamos por el camino el objetivo principal que lleva a convertir en señal a la especie elegida, que no puede ser otro que contribuir a la conservación del conjunto.

Ya le he dado vueltas a este tema en otras entradas como "Cuando el oso se comió a Somiedo", pero no creo que se vea con suficiente claridad, no con la importancia que debiera ni siquiera entre los expertos o conservacionistas.

Si nos dijesen que han descubierto un nuevo tipo de lince exclusivo de Asturies o una especie de ave única de nuestros bosques seguro que encontraba eco y protección (y también quien trataría de quitárselo del medio)

Si fuese además una especie de la que pudiesen hacer camisetas y además tuviese una componente de "riesgo" que pudiésemos colgar en Youtube, entonces el furor estaba asegurado (estas son características atribuibles por ejemplo a los osos, pero no les puedes poner el apellido "cantabricus" y entonces pierden fuerza mediática).

Pues resulta que en Asturies hay no una, si no al menos tres especies exclusivas de nuestro territorio (bueno, una avanza hacia la comarca de la Babia, pero eso tampoco sería un problema), una de ellas diferenciada a nivel de género, no solo de especie, y además concentradas en una zona también exclusiva de nuestro más exclusivo Parque Natural. Son la más conocida Centaurium somedanum, la recientemente descrita Campanula mariaceballii, y el hinojo de roca que es incluso género nuevo, y evidentemente exclusivo de Somiedo y Asturies, el Rivasmartinezia vazquezii 

Y a nadie le importa o parece importarle, porque no solo no están protegidas adecuadamente por la totalmente obsoleta legislación asturiana en materia de especies protegidas (dos de ellas no están ni siquiera protegidas y hasta es posible que no se modifique la ley para que no lo estén hasta que se acaben las obras), si no que salvo que a alguien se le ilumine una bombilla, buena parte de su poblaciones están amenazas por la ampliación de la carretera que cruza el desfiladero de La Malva.

¿Alguien se imagina que se permitiese ampliar una carretera que destruyese al menos al 10% de la población mundial, sí mundial, de.... osos, afectase a otro 30%.... y no pasase nada?

Pues el gobiernín sigue adelante con esos planes de actuación y destrucción de las principales poblaciones de al menos dos de esas especies, y afectando a la otra, con la presión continuada de la alcaldía de Somiedo a la que probablemente le molesten dos de esas plantas no por ellas mismas, si no por su nombre científico. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. 



Centaurea de Somiedo. Una especie endémica de Somiedo y su entorno inmediato, propia de áreas rezumantes calizas, de las que el 30% de los individuos mundiales está probablemente en la zona de La Malva, donde se piensa ampliar la carretera. 
Centaurium somedanum

En los taludes de la carretera en la Malva son fácilmente visibles, incluso desde el coche, los individuos de la Campanula mariaceballii.

Campanula mariaceballii


Del hinojo de roca no tengo fotos propias (todavía), pero podéis verlo en el siguiente enlace http://www.lne.es/asturama/2013/06/11/descubren-somiedo-planta-unica-mundo/1426005.html

miércoles, 24 de junio de 2015

Gorrión alpino

El gorrión alpino (Montifringilla nivalis) es una de esas especies de las que siempre he visto fotos con envidia. He visto alpinos en Somiedo, en la vaguada que hay entre los Albos, he visto alpinos en Ubiñas  en los canchales de la Ubiña pequeña, y había visto alpinos cerca del chalet real bajo Peña Olvidada. Pero o no llevaba la cámara en mano, o tenía puesto un objetivo corto, o simplemente estaban demasiado lejos para conseguir nada.

Pero este fin de semana pasado, en La Vueltona en el camino a Horcados Rojos, los neveros eran todavía el paisaje dominante a pesar del calor del día, y los alpinos que están en pleno frenesí reproductor, o mejor dicho, alimentando a lo pollos con frenesí,  tenían demasiado trabajo cazando los insectos que caían del cielo en los neveros, como para dedicarme mucha atención.  

El gorrión alpino es bastante grande, muy llamativo en su coloración de plumaje, especialmente por lo contrastado del blanco de su parte inferior con el resto de plumas, y un consumado especialista de la altitud, que estos días hace coincidir la ceba de los pollos, con una extraordinaria abundancia de insectos que caen, y son fácilmente visibles, en las últimas extensiones de nieve.

Solo hay que ver las fotografías de los picos llenos de insectos que les hacen parecer "bigotudos".


Con el pico lleno


Cazando. Había amplias zonas de los severos con una capa rosa que se aprecia ligeramente en la fotografía. Tal vez algas?
Cazando y posando


sábado, 25 de octubre de 2014

Adios a los "fideos con ojos"

Cuenta Luis Laria (el director del CEPESMA y alma mater de múltiples proyectos de conservación y protección de especies principalmente marinas, por toda Asturies), que hace más de setenta años las angulas eran tan abundantes en Navia, ascendiendo por el río, que se llegaban a pescar hasta 150 kg por noche y que después se utilizaban como forma de trueque para cambiarlas por castañas, patatas, a veces huevos, y otros productos de la huerta. Las angulas intercambiadas a veces eran destinadas a consumo humano, pero las más de las veces acababan como complemento del alimento que se les daba ¡a las gallinas!

Anguila en el Acuario de Xixón, a este paso el último lugar de Asturies donde podremos verlas.

Hoy en día esto nos parece una barbaridad y algo propio de leyendas, pero no hace falta remontarse muy atrás para haber visto anguleros en Avilés, en el Raíces, o en Gijón / Xixón, o en casi todas las desembocaduras de rías y riachuelos de Asturies.
¿Y dónde estàn ahora las anguilas? Pues unos hablan de la sobrepesca en el mar (se reproducen en el mar y crecen en los ríos), enfermedades de las anguilas, capturas para acabar en criaderos japoneses, conttaminación, etc.  Curiosamente de la sobrepesca a la entrada de rías y estuarios, nadie de las riberas quiere hablar pero lo que es peor, nadie de aquellos que deberían velar por la conservación de los recursos pesqueros quiere hablar, ver u oír.

Estos días se han autorizado las fechas y número de pescadores para las noches invernales de este año. Un número increíblemente alto para el declive absoluto de la especie.

No es una sorpresa. El dinero manda, y la escasez, la situación crítica de la especie, claramente ya en peligro de extinción en nuestros ríos, hace que se haga oídos sordos al clamor que nos dice que es una situación insostenible.



Capturando angulas en Cantabria, en el bazáu de la Ría de la Rabia

Pero a casi un euro por individuo, seguirán atrayendo a las angulas en las noches sin luna hasta que solo queden en el recuerdo.


Adjunto la nota de prensa de la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies al respecto.

El Bopa publica la  resolución de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos, por la que se regula la campaña 2014/2015 de pesca de la angula,  que permite su pesca.  La costera comenzará el   1 de noviembre de este 2014 y se prolongará hasta el 28 de febrero de 2015.

Estando autorizados en el área del Nalón 38 embarcaciones y 48 pescadores a pie, en el resto de Asturias otros 92 profesionales a pie  a los que hay que sumar  20 pescadores a pie mas en el área de Bustio zona que el pasado año fue experimental y ahora se convierte en definitiva, sin saber todavía el resultado de las anguilas que hay en esa cuenca si hay o no suficientes para pescar a la cría como se autoriza.

Un año más el Principado no ha contado para nada con la opinión de los ecologistas, para la norma solo se consultó a los pescadores,  no se ha atendido nuestras peticiones de una veda de pesca de la angula, con un paro biológico para los profesionales del sector por el riesgo que padece la especie. Se está pescando el alevín de un inmaduro de una especie en peligro de extinción, se permite la pesca de la cría cuando la madre esta vedada desde hace muchos años, lo que es una contradicción de todas las normas de conservación del mundo.

La autorización de la pesca de la angula de por sí es de una inconsciencia sin igual en ningún país civilizado, es tal el absurdo que el adulto de la angula, la anguila, se encuentra desde hace bastantes temporadas vedado de manera permanente en todas las aguas asturianas para pesca recreativa, y sin embargo está permitida la pesca profesional y con artes profesionales de su cría, la angula. La demostración de esta irresponsabilidad es la merma en las captura año tras año de angulas y la escasez cada vez mayor de anguilas en nuestros ríos, estando condenada la especie a la extinción mas o menos cercana si la Consejería correspondiente no es capaz de anteponer algún día los intereses de la especie sobre los intereses comerciales obtusos, egoístas y muy a corto plazo de unos pocos, lo que sin duda nos llevará a que desaparezca al igual que ya lo hizo en la mayor parte del Ebro, Duero y Tajo.

Desde el año 2002, el ICES ( International Council for the Exploration of the Sea) ha venido advirtiendo que la anguila europea está fuera de los límites biológicos de seguridad y que la pesca no se está ejerciendo de manera sostenible, lo cual se demuestran las actuales capturas que son  un 1%, de las efectuadas en la temporada 1977/78, esto hizo que este organismo recomendara a la Unión Europea la adopción urgente de un plan de recuperación de la Anguila, catalogada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como “En peligro crítico” en su Lista Roja. La directiva de la Unión Europea basadas en los informes del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), que ha informado que «la población de anguila europea está tan esquilmada que se encuentra fuera de los límites biológicos de seguridad».

Tal como también recogen los estudios científicos encargados por el Principado en  el libro rojo de la Fauna del Principado de Asturias (Indurot 2007), ya que en base a las estadísticas de pesca su población se ha colapsado y se captura la décima parte de lo que se capturaba hace unos años, lo que sin duda síntoma de agotamiento de esta pesquería, como ya sucedió con otras especies.

No hay que olvidar que se está pescando un alevín de un inmaduro de una especie en peligro. Esto contradice a las campañas que el From (Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos) está haciendo constantemente para que no se pesquen peces de tamaño pequeño cuando en este caso estamos hablando de pescar alevines.

Hay que recordar la  importancia de la anguila para otras especies como las nutrias, porque donde hay anguilas prácticamente no come otra cosa.

Los mismos pescadores se quejaban a finales de esta campaña de la escasez de capturas, pero aún se persevera en esta normativa que se está demostrando año tras año como esquilmadora de una especie como esta.

La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies considera que se deberían vedarse por completo las capturas de la angula, al menos hasta que su recuperación resulte evidente y su pesca sostenible, tal y como se ha realizado en otras comunidades autónomas donde se ha vedado su captura por unos cuantos años.


domingo, 5 de octubre de 2014

Carretera de Aguasmestas - Pola de Somiedo Parte 2: La biodiversidad es el mensaje

Hace apenas unos días apareció un informe (Planeta Vivo) de WWF en el que se afirma que en los últimos 40 años han desaparecido el 52% de los vertebrados del planeta.
(http://www.wwf.es/?30880/Segn-WWF-las-poblaciones-de-especies-han-descendido-un-52-en-las-ltimas-cuatro-dcadas)

Prácticamente la totalidad de los medios de comunicación más importantes se hacen eco precisamente de esta situación y afrontan la noticia desde el punto de vista de la pérdida de  biodiversidad.

Hace años que se considera la pérdida de la biodiversidad, como una de las consecuencias más nefastas de los procesos de desarrollo humano descontrolados.

Sin abundar en algo de sobra conocido, la biodiversidad es lo contrario a las habituales actuaciones humanas. Los humanos tendemos a la uniformidad y al control (un maizal, un eucaliptal, un jardín una granja, nuestras propia casa y ciudades son en realidad desiertos de vida, donde las redes ecológicas están simplificadas hasta apenas líneas discontinuas.

La biodiversidad a todos los niveles, la variedad de ecosistemas, de especies, de individuos, es la verdadera riqueza del planeta a gran escala y de cada uno de los diferentes sistemas que lo componen.

Ya solo le damos valor y protección a lo que hemos convertido en escaso. Podría darse la paradoja de que la destrucción provocada por la ampliación de la carretera en Somiedo, le diese más valor a especies en peligro porque las convirteise en aún más escasas!!!


Este mismo concepto puede aplicarse a la diversidad geológica, a la paisajística, a la cultural, etc.

La mayor parte de las Directivas europeas relacionadas con el medio ambiente, buscan aumentar la diversidad y riqueza de los ecosistemas europeos, tradicionalmente esquilmados y reducidos a grandes haciendas agrícolas.
Prácticamente todas hacen referencia a la conservación de la diversidad.

Asturias es a todos los efectos un buen espacio para la diversidad. Encontrarse en la frontera entre los grandes biomas atlántico y mediterráneo, contribuye a ello. Su orografía con grandes diferencias latitudinales en poco espacio, también. La historia climática, los brees episodios de transgresiones marinas, las últimas glaciaciones, han aumentado la variedad de especies que encuentran en Asturias un hábitat favorable.

Pero Asturias siendo diversa, no es, o era, un lugar con muchos endemismos, es decir especies propias y únicas en el conjunto de especies del planeta. Si de especies singulares que encontraron refugio tras la época glaciar en las montañas y continuaron entre nosotros como parte de ese pasado reciente, pero no había muchos endemismos.

El más característico de ellos quizá haya sido la Centaurium somedanum, que se convirtió en ejemplo de especie propia de un lugar como Somiedo. Luego ha resultado no ser así, si no que la podemos encontrar, en pequeño número en otros lugares relativamente cercanos como Teverga, o en la Babia leonesa. Pero el nombre y la fama la hacen "propia" de Somiedo.

Y ahora que resulta que en Somiedo, no hay una si no varias especies endémicas, incluso a nivel de género y ya no solo de especie, de pronto, tal vez porque no llevan el apellido somedanum, o más probablemente porque para quienes tanto proclaman su compromiso con la conservación, la conservación ha dejado de ser una prioridad y se demuestra que no ha sido más que el medio para alcanzar proyectos desarrollistas y economistas, ahora insisto, ser endémico, ser único, aumentar exponencialmente la importancia biológica de Somiedo y de Asturias, descubrir espacios únicos de biodiversidad.... ya no importa.

Ahora para poder viviendo la quimera del oro (o del oso), para poder seguir exprimiendo los valores del Parque hasta hacerlos irreconocibles, ahora ya vale todo. Ya no importa la Centaurea que abanderaba Somiedo y puede eliminarse de un plumazo el 10% de su población mundial (10% del total de la especie), pueden eliminarse hábitats de interés comunitario sin tener en cuenta las nuevas especies de plantas y moluscos descubiertas, pueden destruirse formaciones geológicas de increíble valor... y todo ello sin mostrar el más mínimo rubor.

El proyecto de ampliación de la carretera de Aguasmestas a la Pola, prevé la destrucción total o parcial de hábitats únicos, aún poco estudiados y donde habitan además de la centáurea de Somiedo (Centaurium somedanum), endémica de la zona y de algunos territorios limítrofes, han sido descritas recientemente otras especies como el hinojo de roca (Rivasmartinezia vazquezii), que no sólo es una especie nueva, sin también un género nuevo para la ciencia, y la campánula de María Ceballos (Campanula mariae- ceballosiae). También en el desfiladero de La Malva, habita un caracolillo de agua dulce (Alzoniella somiedoensis) endémico, descrito por primera vez para la ciencia en 2009 (Rolán, Arconada & Boeters, 2009). Hasta el momento esta especie se conoce únicamente en este desfiladero. Esta especie sí lleva el apellido somiedoensis, pero parece que o es demasiado pequeño o ya están hartos de tanta especie nueva que les fastidie los planes.

La Malva tiene carreteras, túneles, tendidos eléctricos y hasta embalses. Comprendo que algunos entiendan que hay que seguir destruyendo el desfiladero porque hasta ahora lo ha aguantado, no puede ser malo.

Y es que está claro, la biodiversidad es un valor, pero solo mientras me sea posible sacarle un beneficio económico inmediato
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