Mostrando entradas con la etiqueta Rebecos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rebecos. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de mayo de 2013

Sarna, turistas y lobos malditos

Entre ayer y hoy aparece en la prensa asturiana, leonesa y cántabra, noticias relacionadas con una mortandad de rebecos en el Parque Nacional de Picos de Europa que se atribuye a la sarna.

La noticia parece sacado de un breve de "The walking dead" y no puede ser más macabro.

Pero lo más sorprendente de la cuestión es cómo se relaciona una situación grave para los rebecos (y por extensión, no se puede negar, para el ganado que pasta en Picos), con el turismo y con los lobos. Porque ¡atención!, tal como se redacta la noticia parece que han sido los lobos los que han traído la sarna a los rebecos.

Añado la noticia de la que sólo he quitado un párrafo para abreviar.

La zona cabraliega del Parque Nacional de los Picos de Europa se ha convertido en las últimas semanas en un lugar tétrico. En los alrededores de las vegas de Sotres decenas de rebecos muertos, la mayoría de ellos decapitados, se pudren a la vista de turistas y pastores, víctimas de un brote de sarna. Algunos de los cadáveres yacen junto a la orilla del río Duje. Las escenas llaman la atención para mal de los turistas que recorren a diario las diferentes rutas de montaña que discurren por la zona. Los visitantes preguntan asombrados a los pastores por el motivo de tan desalentadora estampa, tras toparse a cada paso con multitud de huesos y cadáveres. Los rebecos bajan desde las zonas altas de la montaña para morir a la altura de los pastos, senderos o pistas por donde transitan rebaños, pastores y visitantes. La causa de la muerte de centenares de estos animales es, según los ganaderos, un brote de sarna que desde el pasado invierno ha segado la vida de multitud de rebecos.(...)


Los ganaderos piden que los responsables del parque nacional pongan freno a esta sangría. Los guardas del Parque, según explican, se limitan tan sólo a cortar la cabeza de los animales muertos para que esta pieza no se convierta en un objeto de reclamo, dejando que los animales se pudran a la intemperie. «Los buitres ya no dan abasto, pues hay demasiados rebecos muertos. Ya ni miran para ellos. Están empachados», señaló Fernández.

Deli López no pierde detalle de lo que hacen sus 51 ovejas, tres cabras y su perro, temerosa de que se acerquen a rebecos muertos y se contagien. «Tengo miedo a coger la sarna yo o a que la cojan los animales. Jamás he visto nada parecido», subrayó, a la vez que evitaba con un palo que una oveja se acercase a los restos de un rebeco. Esta vecina de Sotres pide a los responsables del parque nacional que pongan de inmediato freno a esta problemática. «Deberían retirar los animales muertos y preocuparse por intentar poner freno a este brote y curar a los rebecos, pues da pena verlos pelados y moribundos. Sólo protegen a los lobos», apostilló.

Su esposo, Ángel López, se mostró muy crítico con los obstáculos que, en su opinión, desde el parque nacional se pone a la labor de los ganaderos. «La guardería no se preocupa de atajar el problema de la sarna, ni de retirar los cadáveres de los rebecos. A este problema se suma el de los lobos. Nos van a sacar los ojos y nos mandarán a todos a pedir», indicó. Según López, las trabas con las que los pastores conviven a diario amenazan la continuidad de esta actividad: «La ganadería podría ser una salida a la crisis, pero con cosas como ésta o los ataques del lobo no levantamos cabeza», concluyó.

Veamos: la infección por sarna sarcóptica lleva más de quince años afectando a toda la población de rebecos de la zona centro - oriental de Asturies a partir de un brote ocurrido en los alrededores del Picu Torres en Ayer, precisamente provocado por cabras mal saneadas. Este brote provocó un desplome de la población de rebecos en Redes, en aquel momento la mayor población de la Cordillera.
Desde ahí se extendió y ha ido diezmando la  población  lentamente  hacia  el Este. Hace ya años  que alcanzó el parque nacional y una mortandad como esta era más que esperable en una zona donde la densidad de rebecos es muy alta, me atrevería a decir, a la vista de lo que ocurre, que excesiva.

Cabra doméstica y rebecos compartiendo espacio (en Somiedo) 

Lo más interesante es que la preocupación viene dada por el efecto estético a los turistas, porque los rebecos estén decapitados (¿?), porque ya empiezan a estorbarles los buitres y porque es lo que les faltaba: que se dejan morir a los rebecos y que no se mata a los lobos.
Creo que es imprescindible un poco de seriedad en estas noticias, alarmistas y sin sentido, dando voz a los de siempre.

No tengo los datos reales de la situación actual, pero si hago un poco de ciencia-ficción (con un margen de error muy bajo) se acumulan tres o cuatro causas que llevan a este desenlace lógico:
  • La sarna lleva extendiéndose años, y como no ha sido posible su erradicación, en poco tiempo  más,  pasará   a  convertirse  en  endémica   en  la  población,  apareciendo regularmente episodios de mortandad elevada.
  • El invierno está siendo largo y complicado en la montaña, lo cual afecta mucho más a aquellos individuos ya débiles (por la sarna o por el esfuerzo de los procesos de reproducción a principios de invierno), por lo que aumenta el episodio de mortandad.
Rebecos este invierno. Fotografía de Jesús A. Cabo Lafuente.

  • Si el invierno es duro los rebecos ya débiles bajan a pastos libres de nieve y cerca de corrientes de agua, así que es normal que se acumulen algunos en las vegas.
  • La densidad de rebecos es anormalmente alta porque en el parque nacional no los caza nadie. Cazar está prohibido ¡y no hay lobos!, sus depredadores naturales principales.
Este es un caso típico de relación depredador-presa: si falta el depredador la superpoblación de la presa acaba siendo regulada por plagas y enfermedades (este caso más densidad más facilidad de contagio), falta de alimento o por otras causas.

Así que siendo tan simplistas como los autores de la noticia, la realidad es que los rebecos mueren en masa ¡PORQUE NO HAY LOBOS!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Rebecos de Somiedo

Somiedo es un buen lugar para ver rebecos cantábricos (Rupicapra rupicapra parva). Después de Picos de Europa es la zona de la Cordillera con mayor densidad de rebecos. Antes era Redes, pero la extensión de la sarna desde hace más de una década diezmó la población y ahora se está recuperando.

En Somiedo la densidad es alta pero sufren caza y aunque son fáciles de ver, no lo son de fotografiar. Casi siempre están desconfiados.

La densidad es suficientemente alta para que se hayan utilizado para el programa de recolocación en la Sierra del Aramo (un programa de reintroducción de rebeco para su caza)

Hay dos zonas muy diferentes donde se pueden observar: las zonas de alta montaña, su espacio típico, alrededor de los Bígaros, los Albos, Pena Chana y tantos otros picos, y las zonas de pendientes imposibles pero baja altitud, de los encinares del Valle del Río Somiedo y Saliencia. 

Rebecos en el entorno de la Pena de su nombre: Pena'l Rebezu

Más rebecos en la nieve

Otro 
En la zona inferior entran en contacto con cabras y otros animales domésticos. Si estos animales están saneados, no debería haber ningún problema, pero a veces pueden ser cabras un tanto "descontroladas".
En Redes esto provocó la epizootia que ha ido diezmando las poblaciones en dirección a Picos y que se ha convertido en crónica. 
Esperemos que este no sea el caso.


Rebecos en un pedrero cerca del pueblo de Castru. Aquí están acompañados por una cabra doméstica que vive medio salvaje. Así se expandió la sarna en Redes


Rebeco en zona de matorral junto a la carretera de Saliencia, cerca de La Malva

domingo, 24 de abril de 2011

Robezu e isard


Visitando zonas de Pirineos de Gerona pude observar con cierta comodidad un par manadas de rebecos en pastos cercanos a carretera de montaña y comprobar la diferencia aparente entre los rebecos cantábricos (rebecu, robezu) y los pirenaicos (sarrio, isard).




No soy un experto evidentemente, pero parecía facil diferenciar ambas subespecies a simple vista. No era posible comparar tamaños pero sí apreciar una coloración más pálida y los cuernos más largos y rectos.



Los rebecos pirenaicos y los cantábricos pertenecen a la misma especie Rupicapra pyrenaica, diferenciada del resto de rebecos que habitan en las montañas del arco mediterráneo hasta Turquía, excepto los rebecos de los Abruzzos en Italia que son también R. pyrenaica, aunque de subespecies diferenciadas.




Estas diferencias entre rebecos que hacen que pertenezcan a especies diferentes aunque estén más próximos (como los rebecos de Pirineos y los de los Alpes), parecen deberse a las diferentes oleadas que en función de las glaciaciones, fueron ocupando los macizos montañosos europeos.



En cualquier caso la posición taxonómica de los rebecos sigue abierta aunque parece que los últimos avances de análisis genéticos revelan que han existido episodios próximos de hibridación entre los rebecos cantábricos y los pirenaicos (supongo que la actual barrera que supone el País Vasco y Navarra es muy reciente) con lo que la actual división entre Rupicapra pyrenaica pyrenaica y Rupicapra pyrenaica parva (la subespecie cantábrica) no tiene base genética aunque parezcan posibles diferencias de aspecto, medidas (los rebecos cantábricos son más pequeños), etc.



Yo voy a poner un par de fotos de rebecos pirenaicos y cantábricos, y así cualquiera puede ver si hay verdaderas diferencias o no.





Rebeco cantábrico




Rebeco pirenaico
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...